El programa espacial chino continúa avanzando con determinación y orgullo nacional. El pasado 31 de octubre de 2025, China lanzó con éxito la nave Shenzhou-21 desde el Centro de Lanzamiento de Jiuquan, situado en el noroeste del país. Este lanzamiento, que tuvo lugar a las 11:44 p.m. hora local, marcó el inicio de una nueva misión hacia la estación espacial Tiangong, con tres astronautas a bordo, además de cuatro ratones que se convertirán en sujetos de estudio en el espacio.
Misión Shenzhou-21 y su tripulación
La tripulación del Shenzhou-21 está compuesta por el piloto y comandante de la misión, Zhang Lu, quien ya participó en la misión Shenzhou-15 hace dos años, y dos astronautas novatos: Wu Fei, de 32 años, que se convierte en el astronauta más joven de China, y Zhang Hongzhang, especialista en carga útil con experiencia en investigación sobre nuevas energías y materiales. Este equipo tiene como objetivo llevar a cabo 27 proyectos científicos en biotecnología, medicina aeroespacial y ciencia de materiales, entre otros campos, durante su estancia de aproximadamente seis meses en la estación espacial.
Zhang Lu ha expresado la intención del equipo de convertir la estación en una «utopía», donde practicarán tai-chi, jardinería y apreciarán la poesía. Además, por primera vez, se han enviado ratones al espacio, cuyo comportamiento será monitoreado para estudiar los efectos de la ingravidez y el confinamiento. Según Han Pei, ingeniero de la Academia China de Ciencias, este experimento ayudará a dominar tecnologías clave para la cría y el monitoreo de mamíferos pequeños en el espacio.
Los cuatro ratones, seleccionados de entre 300 candidatos tras más de 60 días de entrenamiento, permanecerán en la estación espacial entre cinco y siete días, antes de regresar a la Tierra en la próxima misión Shenzhou-20.
La misión Shenzhou-21 es un paso más en el ambicioso programa espacial de China, que ha evolucionado significativamente en las últimas dos décadas, convirtiéndose en un referente tecnológico a nivel mundial. Desde que lanzó su primera misión tripulada en 2003, el país ha demostrado su capacidad y determinación en el ámbito espacial, a menudo en contraposición a las iniciativas lideradas por Estados Unidos y otros países occidentales.
El Tiangong, conocido como el «Palacio Celestial», es un símbolo del progreso tecnológico de China y un proyecto completamente desarrollado por el país, después de haber sido excluido de la Estación Espacial Internacional debido a preocupaciones de seguridad nacional por parte de EE. UU. La Agencia Espacial Tripulada de China ha indicado que los trabajos de investigación y desarrollo avanzan de manera fluida, con la vista puesta en la meta de enviar un astronauta a la luna para 2030.
Además, en una colaboración con Pakistán, China está seleccionando a dos astronautas paquistaníes para su formación, con el objetivo de enviar a uno de ellos en una misión a la estación espacial, lo que marcaría la primera visita de un astronauta extranjero a la Tiangong.
