La temporada de floración de los cerezos en Japón, conocida como sakura, atrae anualmente a una multitud de turistas, elevando los precios de vuelos y alojamiento. Sin embargo, el año 2026 podría ofrecer una de las oportunidades más económicas para disfrutar de este fenómeno natural, debido a una notable disminución en el número de visitantes, especialmente de China.
La causa de este descenso en el turismo se encuentra en las tensiones geopolíticas en la región. Tras las declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, sobre la posible intervención militar de Japón en caso de un ataque chino a Taiwán, se ha observado una caída del 45% en las llegadas desde el continente asiático en comparación con el año anterior, según el Ministerio de Transporte de Japón.
Este contexto ha provocado una disminución en las tarifas aéreas y los precios de hospedaje, estimándose que los costos se mantendrán bajos durante los meses de marzo y abril, coincidiendo con la floración de los cerezos. El yen japonés, que se encuentra en niveles históricamente bajos, ha contribuido a que los precios de vuelos, hoteles y tours se reduzcan entre un 10 y un 20% respecto a 2025, siendo las ciudades más afectadas Kyoto y Osaka.
Impacto de la reducción de turistas y la depreciación del yen
A pesar de la caída en el turismo procedente de China, los operadores turísticos han reportado un aumento del 23% en las reservas de clientes del Reino Unido y Europa en el último año. Esto refleja un interés creciente por parte de otros mercados, aunque la dependencia de la industria del turismo en Japón de los visitantes asiáticos sigue siendo notable.
La previsión meteorológica del florecimiento de los cerezos, publicada recientemente por la Corporación Meteorológica de Japón, augura temperaturas más suaves y una floración anticipada. Se espera que los cerezos de Tokio florezcan alrededor del 20 de marzo, mientras que en Osaka se prevé que lo hagan el 24 de marzo. Esta situación podría beneficiar a los viajeros que aprovechen la reducción de costos en los viajes.
No obstante, es fundamental que los turistas tengan en cuenta las nuevas tasas e impuestos que el gobierno japonés ha implementado. Las tarifas de visado, que actualmente son de 3.000 yenes (aproximadamente 19 euros) para un visado de entrada única, están bajo revisión. Se prevé un aumento significativo en estas tarifas, que podría alcanzar los 15.000 yenes (80 euros) a partir de abril de 2026.
Además, las tasas de alojamiento también se incrementarán en varias ciudades, incluyendo Kyoto, donde se aplicarán impuestos de hospedaje que oscilarán entre 1.000 y 10.000 yenes (entre 5,50 y 56 euros) dependiendo del tipo de alojamiento. Por otro lado, se prevé un incremento de la tasa de salida internacional, que pasará de 1.000 yenes (5,50 euros) a 3.000 yenes (16 euros) a partir de julio de 2026.
En resumen, aunque el costo de viajar a Japón durante la temporada de sakura puede ser más bajo en 2026, los viajeros deben estar preparados para afrontar nuevos gastos relacionados con visados y tasas. La combinación de un yen débil y una disminución en el número de turistas podría ofrecer una ventana de oportunidad para explorar la belleza de Japón en un momento tan emblemático como es la floración de los cerezos.
