Cuando se habla de La Moraleja es frecuente asociar esta zona de la provincia de Madrid al lujo, a la distinción y a la elegancia, pero se suele ignorar cuál es el origen de un área en continua evolución. ¡Quédate para saber más sobre ella!
Su fundación por parte de Carlos III
Fue en el siglo XVIII, siendo parte de El Pardo, cuando el monarca Carlos III incluyó la Dehesa de La Moraleja, perteneciente al distrito de Hortaleza, en sus propiedades. Posteriormente, la finca pasó a manos de María Cubas y Erice, quien comenzó a parcelarla a mediados del siglo XX tras crearse la Nueva Inmobiliaria Española.
El diseño urbanístico
La que fuera una finca rústica debía adaptarse a las posibles necesidades de sus futuros moradores. Esto sucedió gracias a:
- La creación de paseos con el nombre de su propietaria (marquesa viuda de Aldama) y de su hijo José Luis de Ussía y Cubas (presidente de la antedicha inmobiliaria).
- El aprovechamiento máximo de las más de 589 hectáreas pertenecientes a Alcobendas, las más de nueve de Hortaleza y las cinco de Fuencarral.
- La decidida apuesta por las zonas verdes que ocupan el 70 % de la extensión.
El objetivo era respetar al máximo las características naturales de la finca, de modo que quien adquiriese una vivienda tuviera la sensación de estar viviendo en un bosque a pocos minutos de Madrid.
Dos urbanizaciones y el mismo concepto
Dada la enorme extensión de la finca, se decidió dividirla en dos urbanizaciones: El Encinar de los Reyes y El Soto de la Moraleja. Los puntos en común de ambas son:
- La combinación de zonas de viviendas unifamiliares aisladas con zonas de chalés.
- La zona central y la zona sur tienen un 90 % de zonas verdes y un 10 % de zona edificada. La zona este tiene un 80 % de zonas verdes y el resto de zona edificada.
- El respeto a las zonas verdes y a la orografía de la finca original.
La llegada progresiva de habitantes, en torno a 12.000 en la actualidad, provocó que la urbanización fuera ganando en prestaciones y modernizándose hasta formar una pequeña ciudad. Así, es posible encontrar un centro comercial, una iglesia, más de 15 colegios, cinco clubes deportivos y otros servicios complementarios.
Una reivindicación histórica
Fue el pasado siglo cuando los vecinos, con Gabriel del Valle a la cabeza, comenzaron a criticar la falta absoluta de servicios municipales por parte del ayuntamiento de Alcobendas. Los numerosos problemas de seguridad y la carencia de atenciones llevaron a la creación de una asociación que solicitó la segregación de La Moraleja tal y como hicieran, con éxito, San Sebastián de los Reyes y San Agustín de Guadalix. La reivindicación surtió efecto y desde entonces se reforzaron los servicios para los ciudadanos por parte del ayuntamiento de Alcobendas.
El futuro de La Moraleja parece estar asegurado. No en vano, es una de las zonas más codiciadas por quienes buscan la máxima calidad de vida en un entorno tranquilo, seguro y con todo tipo de prestaciones.
