El déficit comercial de Estados Unidos con sus socios comerciales a nivel global casi se duplicó en noviembre, según el informe del Censo de EE. UU. publicado el jueves. Este aumento significativo se produjo en un contexto donde las políticas arancelarias implementadas por el expresidente Donald Trump continúan teniendo un impacto en la economía estadounidense.
Tras un mes en el que el déficit comercial había alcanzado su nivel más bajo desde principios de 2009, este se disparó a 56.800 millones de dólares, lo que representa un incremento del 94,6% con respecto a octubre. Aproximadamente un tercio de este aumento se produjo en el comercio con la Unión Europea, donde el déficit en bienes creció en 8.200 millones de dólares. Curiosamente, el déficit con China se redujo en cerca de 1.000 millones, quedando en 13.900 millones.
El contexto de las políticas comerciales de EE. UU.
En términos interanuales, el déficit a finales de noviembre se situó en 839.500 millones de dólares, un 4% más que en el mismo periodo de 2024. Este aumento en el déficit contrasta con los esfuerzos de Trump por utilizar los aranceles como herramienta para reducir los desequilibrios comerciales a nivel global. Al anunciar las políticas de aranceles recíprocos en abril de 2025, la Casa Blanca tomó como referencia los niveles de déficit comercial con diferentes países para determinar los nuevos gravámenes.
A medida que avanzaba el año, la postura de Trump se suavizó. En agosto, se alcanzó un acuerdo marco entre EE. UU. y la Unión Europea que estableció un tipo arancelario del 15% sobre la mayoría de los productos europeos, buscando estabilizar las relaciones entre ambas partes. Este giro en la política comercial revela las complejidades de las interacciones económicas en un mundo cada vez más multipolar, donde las decisiones unilaterales pueden tener consecuencias inesperadas.
