Starbucks, la conocida cadena de cafeterías, se prepara para presentar un pronóstico a largo plazo en una reunión de inversores que se celebrará este jueves en Nueva York. Esta presentación llega en un momento crítico para la empresa, que ha enfrentado desafíos financieros en el último año, incluyendo una caída del 5% en el valor de sus acciones, lo que ha reducido su capitalización de mercado a aproximadamente 108 mil millones de dólares.
En octubre de 2024, la compañía suspendió su pronóstico financiero, que antes proyectaba un crecimiento de al menos un 5% en las ventas comparables a nivel global, un aumento del 10% en los ingresos y un crecimiento del 15% en las ganancias por acción. Los inversores han expresado su preocupación no solo por la situación interna de la empresa, sino también por la disminución general del consumo y el aumento de los precios del café.
Resultados y Estrategias de Recuperación
El día anterior a la reunión, Starbucks publicó su informe de ganancias del primer trimestre fiscal, el cual mostró un incremento en el tráfico de clientes por primera vez en dos años, lo que impulsó un crecimiento del 4% en las ventas comparables. El CEO, Brian Niccol, destacó en una entrevista que este es solo el comienzo de un proceso de recuperación para la cadena de cafeterías.
Las innovaciones en el menú, como la incorporación de espuma de proteína fría, han atraído tanto a clientes leales como a aquellos que visitan menos frecuentemente. La compañía planea seguir innovando en su oferta, así como en su programa de recompensas y en la experiencia digital de sus usuarios.
A pesar de estos avances, las inversiones en sus establecimientos y en la fuerza laboral han afectado negativamente los beneficios durante el primer trimestre fiscal, resultando en ganancias por acción que no alcanzaron las expectativas del mercado. Sin embargo, Starbucks prevé un ajuste de ganancias por acción para el año fiscal 2026 en un rango de 2,15 a 2,40 dólares, además de un crecimiento de al menos un 3% en las ventas comparables tanto a nivel global como en Estados Unidos.
Bajo el liderazgo de Niccol, la empresa ha intentado regresar a sus raíces, tras años de priorizar pedidos móviles y beneficios económicos a expensas de la experiencia del cliente y del empleado. Esto se ha traducido en pequeños cambios, como la reintegración del mobiliario en sus cafeterías y la recuperación de la práctica de que los baristas escriban mensajes en las tazas. Aunque estas decisiones pueden haber impactado temporalmente los márgenes de ganancia, los ejecutivos son optimistas respecto a una eventual recuperación.
