El mercado laboral estadounidense ha comenzado el año 2026 con datos poco alentadores, según el informe publicado por la firma de procesamiento de nóminas ADP. Durante el mes de enero, las empresas privadas solo añadieron 22,000 empleos, cifra que se queda corta frente a las expectativas de los analistas, quienes anticipaban un incremento de al menos 45,000 puestos de trabajo.
Este resultado se produce en un contexto donde el crecimiento de empleo ha mostrado una tendencia a la baja, con un notable aumento de 74,000 contrataciones en el sector de la educación y los servicios de salud, que contrarrestó un panorama donde otros sectores, como los servicios profesionales y empresariales, experimentaron pérdidas significativas.
Un mercado laboral estancado
La economista jefa de ADP, Nela Richardson, señaló que la contratación se ha vuelto más cautelosa, reflejando un patrón que ha sido evidente en los últimos tres años. La revisión de los datos indica que los aumentos de empleo en 2025 fueron más débiles de lo reportado originalmente, con una corrección de aproximadamente 18,000 empleos menos por mes.
Entre los sectores que aportaron nuevos empleos, las actividades financieras sumaron 14,000 posiciones, el sector de la construcción aumentó en 9,000 y los sectores de comercio, transporte y servicios públicos, así como de ocio y hospitalidad, contribuyeron con 4,000 empleos cada uno. Sin embargo, la situación es preocupante en otras áreas que han visto reducciones en su plantilla, como el sector manufacturero, que perdió 8,000 puestos.
Curiosamente, la creación de empleo se concentró en empresas de tamaño medio, con aquellas que emplean entre 50 y 499 trabajadores siendo las únicas en generar nuevos puestos. Por otro lado, las pequeñas empresas se mantuvieron estables y las grandes corporaciones reportaron una pérdida de 18,000 empleos, lo que pone de manifiesto un posible desapego de las grandes entidades hacia la creación de empleo en un entorno económico incierto.
A pesar de este panorama sombrío, los salarios han mostrado un ligero crecimiento del 4.5% para aquellos que han mantenido su empleo, aunque este aumento es insuficiente para contrarrestar la inseguridad laboral que muchos trabajadores sienten en la actualidad.
El informe de ADP, que precede al más esperado informe de nóminas no agrícolas del Departamento de Trabajo de EE. UU., se ve afectado por el actual cierre parcial del gobierno, lo que ha generado retrasos en la publicación de datos clave sobre el empleo. Este contexto de incertidumbre económica pone en evidencia las dificultades que enfrenta el país en su búsqueda de estabilidad laboral y crecimiento sostenido.
