La economía del Reino Unido experimentó un modesto crecimiento del 0.1% en el cuarto trimestre de 2025, según los datos preliminares publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS). Este aumento se encuentra por debajo de las expectativas de los economistas, quienes habían anticipado un crecimiento del 0.2% para el período de octubre a diciembre.
El crecimiento mensual también mostró una tendencia a la baja, con una expansión del 0.1% en diciembre, una disminución respecto al 0.2% del mes anterior, que había sido revisado a la baja desde el 0.3%. A pesar de estas cifras, la libra esterlina se mantuvo estable frente al dólar, cotizando a 1.3624 dólares.
Un panorama económico mixto
Liz McKeown, directora de Estadísticas Económicas de la ONS, destacó que los datos recientes reflejan un panorama económico mixto. Mientras que el sector servicios, que habitualmente domina la economía británica, no mostró crecimiento, el sector manufacturero fue el principal motor de este leve aumento. En contraste, la construcción registró su peor desempeño en más de cuatro años, lo que plantea interrogantes sobre la salud a largo plazo de este sector clave.
Estos resultados se producen tras la reciente decisión del Banco de Inglaterra de mantener las tasas de interés en el 3.75%, en un contexto de presiones inflacionarias persistentes. Sin embargo, se prevé que las presiones sobre los precios comiencen a aliviarse en los próximos meses, lo que podría llevar a la institución a considerar recortes de tasas en abril como medida para estimular la economía británica.
Samuel Edwards, responsable de Gestión de Cartera de la firma de servicios financieros Ebury, comentó que el Reino Unido cerró 2025 con una nota positiva, aunque muy modesta. A pesar de la turbulencia política que ha afectado al país y la inquietud en los mercados, esta leve mejora es recibida con cierto alivio por parte de las empresas.
No obstante, persisten preocupaciones sobre el enfriamiento del mercado laboral y una inflación que se muestra resistente, lo que sugiere que, a pesar de mantener la cabeza por encima del agua, el país enfrenta retos significativos que podrían complicar su recuperación económica en el futuro.
