La 76ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín, conocido como Berlinale, dio inicio en Potsdamer Platz bajo un cielo gris y lluvioso, aunque la ceremonia de apertura estuvo marcada por un brillo dorado que aportó un toque de glamour al evento. Entre los asistentes se encontraban destacadas figuras de Hollywood, así como una numerosa representación de celebridades nacionales.
Entre los rostros conocidos que desfilaron por la alfombra roja se encontraban Sean Baker, Bella Ramsey, Neil Patrick Harris, Iris Berben, Daniel Brühl, Lars Eidinger, Karoline Herfurth, Frederick Lau y Matthias Schweighöfer.
Mensajes políticos en la alfombra roja
A pesar de que la jornada debería haberse centrado en el arte cinematográfico, la realidad evidenció que el cine y la política están intrínsecamente ligados. Durante la conferencia de prensa previa a la apertura, el presidente del jurado, Wim Wenders, afirmó que el jurado no deseaba tomar una postura política. Sin embargo, en la alfombra roja, el ambiente fue distinto.
La autora y periodista Düzen Tekkal aprovechó su aparición para llamar la atención sobre la situación en Irán, sosteniendo carteles que decían «Free Iran» y «Rojava in my Heart» junto a Banafshe Hourmazdi, Jasmin Tabatabei y Pheline Roggan. Por su parte, la política del Partido Verde alemán, Karin Göring Eckardt, mostró un mensaje escrito en su mano que decía: «el recuerdo no es una violación», en alusión a una polémica campaña ucraniana en los Juegos Olímpicos.
Otros invitados se unieron a la causa al citar a la filósofa germano-estadounidense Hannah Arendt, quien afirmaba que nadie tiene el derecho a desobedecer, manifestándose así en contra del fascismo.
Este año, los mensajes políticos provinieron principalmente de los asistentes a la gala, mientras que los cineastas se mantuvieron reservados en la alfombra roja, enfocados en sus apariciones. Lars Eidinger, por ejemplo, explicó que su asistencia se debía primordialmente a los filmes, afirmando que «no le importaba nada más». Eidinger está presente en la Berlinale con la película ‘The Blood Countess’ (Die Blutgräfin), que celebra su estreno mundial en el festival.
Por otro lado, Matthias Schweighöfer expresó su entusiasmo por volver a ver a colegas y amigos de la industria, destacando que su momento favorito era simplemente «reunirse con todos», algo que fue celebrado por sus seguidores, quienes le recibieron con vítores junto a su esposa Ruby O. Fee.
La película de apertura, ‘No Good Men’, dirigida por la cineasta afgana Shahrbanoo Sadat, narra la historia de una camarógrafa que viaja por Afganistán poco antes del regreso del Talibán, mientras lucha por mantener la fe en la bondad de los hombres en su país. Esta mezcla de seriedad y comicidad también caracterizó la velada en la alfombra roja.
Durante la gala, que incluyó la primera ceremonia de entrega de premios, la actriz Michelle Yeoh recibió el Oso de Oro Honorario en reconocimiento a su destacada trayectoria en el cine. La competición principal del festival, centrada en 22 filmes que luchan por el Oso de Oro a la Mejor Película, se desarrollará en los próximos días, y se espera que títulos como ‘Rose’, ‘Dao’ y ‘Josephine’ sean contendientes serios.
Las ceremonias de premiación se llevarán a cabo durante el último fin de semana del festival, con el 22 de febrero reservado para el público. Este día, los asistentes podrán disfrutar de numerosas proyecciones de películas, incluidas varias estrenos mundiales, como ‘Rosebush Pruning’ con Pamela Anderson y ‘The Moment’ de Charli xcx, que se proyectarán en cines de toda la ciudad.
La gala en Potsdamer Platz fue solo el comienzo de un evento que promete ser memorable.
