Recientes propuestas para modificar el programa de exención de visados de Estados Unidos (ESTA) han generado un amplio debate sobre su posible impacto económico. La nueva normativa exigiría a los viajeros internacionales una divulgación más exhaustiva de su actividad en redes sociales, lo que podría acarrear graves consecuencias para la economía estadounidense.
Un estudio elaborado por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), en colaboración con GSIQ y Oxford Economics, advierte que estas medidas podrían disminuir el gasto de los visitantes internacionales en hasta 15.700 millones de dólares (alrededor de 13.200 millones de euros) y poner en riesgo hasta 157.000 empleos en el país. Según la encuesta realizada entre mercados elegibles para el ESTA, el 66% de los viajeros ya está al tanto de esta propuesta, lo que sugiere que cualquier cambio podría afectar rápidamente la percepción y el comportamiento de los turistas.
Impacto en la llegada de turistas internacionales
Un tercio de los viajeros internacionales (34%) ha manifestado que sería menos probable que viajaran a Estados Unidos en los próximos dos o tres años si se implementan los nuevos requisitos. Solo el 12% indicó que sería más propenso a visitar el país, dejando un balance negativo en la intención de viaje. Además, la encuesta revela que muchos viajeros consideran que esta política haría que Estados Unidos se perciba como un destino menos acogedor y atractivo tanto para el ocio como para los viajes de negocios. La mayoría de los encuestados no cree que esta medida mejore su seguridad personal durante su estancia en el país.
El modelo económico del WTTC prevé un escenario de alto impacto en el que Estados Unidos recibiría 4,7 millones de llegadas internacionales menos en 2026 provenientes de países con ESTA, lo que representaría una caída del 23,7% en comparación con un escenario normal. En términos más amplios, las pérdidas podrían ascender a 21.500 millones de dólares (más de 18.000 millones de euros) en el Producto Interno Bruto relacionado con viajes y turismo. La repercusión sobre el empleo también sería significativa, con hasta 157.000 puestos de trabajo en riesgo, un número que equivale a tres veces la media mensual de empleos creados en 2025, cuando se generaron alrededor de 50.000 empleos al mes en el país.
El informe destaca que Estados Unidos ya ha perdido 11 millones de visitantes internacionales entre 2019 y 2025, por lo que la implementación de nuevas barreras de entrada podría debilitar aún más su competitividad en un mercado global cada vez más disputado.
En comparación con otros destinos turísticos importantes como el Reino Unido, Japón, Canadá o países de Europa Occidental, la propuesta de política de entrada se percibe como significativamente más restrictiva, lo que podría colocar a Estados Unidos en una desventaja competitiva. Gloria Guevara, presidenta y directora ejecutiva del WTTC, ha señalado que «la seguridad en las fronteras de EE. UU. es fundamental, pero los cambios de política previstos perjudicarán la creación de empleo, algo que la administración estadounidense valora enormemente».
El WTTC urge a los responsables de la política estadounidense a evaluar detenidamente las implicaciones económicas y laborales de esta medida, recordando que el turismo es uno de los motores clave de la economía estadounidense y de la conectividad internacional. De no hacerlo, la propuesta podría conllevar un alto riesgo de reducción de la demanda de viajes y debilitar la posición competitiva de Estados Unidos en un mercado turístico global cada vez más feroz.
