La vida y obra del compositor húngaro György Kurtág están siendo celebradas en su país natal, con Budapest como epicentro de una serie de eventos conmemorativos que han comenzado esta semana. Las festividades se iniciaron con la proyección del documental Kurtág Fragments en el Palacio de Artes (MÜPA), dirigido por Dénes Nagy. Esta obra cinematográfica captura el complejo proceso de creación del compositor, reflejando sus dudas, su soledad y las luchas personales y profesionales que ha enfrentado a lo largo de su vida.
Nagy destacó la dedicación que implicó la realización del documental, mencionando que se necesitaron cuatro años de filmación y 300 horas de material bruto para crear la versión final de dos horas. El director subrayó la importancia de su persistencia y la apertura de Kurtág durante el rodaje, lo que permitió un retrato íntimo y sincero del artista.
El pianista islandés Víkingur Ólafsson, considerado por The New York Times como el Glenn Gould de Islandia, compartió su experiencia personal con Kurtág, afirmando que su encuentro con el compositor fue tan significativo como el de otros grandes de la música clásica, como Robert Schumann. Ólafsson describió la música de Kurtág como una invitación a la introspección y la escucha profunda, destacando su capacidad para expresar mucho en pocas notas. Animó a aquellos que no conocen su obra a buscarla en plataformas de música digital, asegurando que no se arrepentirán de la experiencia.
El encuentro entre Ólafsson y Kurtág en 2022, en el que el pianista tocó el piano de la difunta esposa del compositor, Márta, fue un momento conmovedor que inspiró a Ólafsson. Kurtág le confesó que su esposa había escuchado sus grabaciones, lo que sumó una capa emocional a su conexión artística. El pianista también reflexionó sobre la relación entre la música islandesa y húngara, sugiriendo que hay un paralelismo en la musicalidad de ambos idiomas, a pesar de sus diferencias.
Por su parte, el barítono alemán Benjamin Appl expresó su admiración por vivir en una época en la que un compositor como Kurtág sigue creando. Describió su música como una profunda experiencia humana que trasciende la mera sonoridad, invitando a la reflexión y la emoción. Appl destacó la singularidad de Kurtág, quien ofrece una mirada introspectiva y crítica en un mundo donde pocas personas se permiten momentos de silencio y contemplación.
El barítono también comentó sobre los desafíos que presenta la música de Kurtág para los intérpretes, señalando que, a pesar de su complejidad, estos momentos extremos de interpretación pueden enriquecer la flexibilidad de la voz. Esta interacción con la obra de Kurtág, según él, resulta en una mayor facilidad al abordar otras composiciones de renombrados autores como Schubert o Schumann.
En la actualidad, Kurtág, una figura ineludible en la escena musical contemporánea, reside en el ático del Centro Musical de Budapest, donde continúa trabajando intensamente. Su legado, tanto en la música como en la experiencia del ser humano, se reafirma en cada uno de estos encuentros que celebran su vida y su arte.
