El Gobierno de Irán ha manifestado este miércoles su rechazo a las acusaciones formuladas por Estados Unidos e Israel, las cuales considera que se sustentan en técnicas de propaganda reminiscentes de las utilizadas por Joseph Goebbels, el ministro de Propaganda de la Alemania nazi. Esta declaración se produce en respuesta a las críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre los programas militar y balístico de Teherán. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, ha señalado en sus redes sociales que aquellos que mienten de manera sistemática saben cómo crear una ilusión de veracidad. Además, hizo alusión a la famosa frase de Goebbels, que sostiene que una mentira repetida con suficiente frecuencia acaba por ser aceptada como verdad, y argumentó que esta táctica se está aplicando contra Irán.
Baqaei ha destacado que esta estrategia es recurrentemente utilizada por la Administración estadounidense y por sectores que abogan por una escalada militar en Washington, haciendo hincapié en el papel de Israel en lo que él describe como una campaña organizada de desinformación contra la República Islámica. Según su análisis, las acusaciones respecto al programa nuclear de Irán, el desarrollo de misiles balísticos y las cifras de fallecidos durante las protestas de enero son ejemplos de «grandes mentiras» utilizadas con fines políticos. El portavoz instó a la comunidad internacional a no dejarse engañar por lo que considera evidentes falsedades.
Las declaraciones de Baqaei se producen poco después de que Trump afirmara en su discurso sobre el Estado de la Unión que Irán está desarrollando misiles capaces de alcanzar el territorio estadounidense y reafirmara su compromiso de impedir que el país persa adquiera armas nucleares, una afirmación que las autoridades iraníes niegan rotundamente. En su intervención, Trump también elevó el número de fallecidos durante la represión de las protestas a 32.000, cifra que difiere considerablemente de las estimaciones iraníes, que apuntan a alrededor de 3.000, mientras que una ONG estadounidense habla de más de 7.000 víctimas. Esta situación de tensión se agrava por los recientes bombardeos ejecutados por Estados Unidos e Israel en junio de 2025, que dejaron más de 1.100 muertos y complicaron aún más el panorama diplomático respecto a un nuevo acuerdo nuclear, tras la retirada unilateral de Washington del pacto de 2015.
