Operación Promesa Verdadera es el nombre que Irán ha dado a su reciente despliegue militar en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel, en el marco de la operación Furia Épica, que resultó en la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei. La situación se torna cada vez más tensa a nivel global ante esta escalada militar, mientras en el interior de Irán se observa una división entre quienes defienden el régimen de los ayatolás y una población cada vez más oprimida.
Las explosiones continúan resonando en Teherán después de que Israel anunciara bombardeos sobre la capital iraní. Las sirenas de ambulancias se mezclan con el estruendo de las explosiones, y se ha confirmado el impacto de al menos dos misiles balísticos en la sede principal de la Guardia Revolucionaria iraní. En medio de esta crisis, el presidente de la Federación de Fútbol de Irán ha indicado que la selección nacional podría renunciar a participar en el Mundial de fútbol de 2026 en Estados Unidos, debido a la creciente tensión bélica en la región.
El conflicto se intensifica con informes de ataques aéreos israelíes que han causado «terribles explosiones» en Teherán, mientras que las Fuerzas Armadas de Irán han lanzado una nueva oleada de bombardeos contra posiciones estadounidenses e israelíes. En este contexto, el representante iraní ante la ONU ha defendido el derecho de su país a la legítima defensa, afirmando que la operación en curso se desarrollará de manera decidida y en respuesta a la agresión sufrida. Este panorama bélico no solo afecta a la política internacional, sino que también tiene repercusiones en eventos deportivos y la seguridad en diversas ciudades del mundo árabe, donde se reportan disturbios y ataques a embajadas americanas.
