Los precios del petróleo han experimentado un notable aumento tras los recientes ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán. En un contexto de creciente tensión geopolítica, el precio del petróleo Brent alcanzó un nuevo máximo de 52 semanas al subir un 9,3% hasta los 79,40 dólares el barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también vio un incremento superior al 9%, situándose en 73,10 dólares.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha calificado esta ofensiva militar, denominada Operación Epic Fury, como una respuesta necesaria para cumplir con los objetivos estratégicos de su administración. Esta escalada ha seguido a los ataques de Irán contra objetivos militares y de infraestructura en varios países de la región, lo que pone de manifiesto la complejidad del panorama actual en Oriente Medio.
Impacto en el suministro global de petróleo
A medida que Estados Unidos intensifica sus ataques a las capacidades de defensa aérea y naval de Irán, el suministro mundial de petróleo ha cobrado una importancia crucial. Amrita Sen, fundadora y directora de investigación de Energy Aspects, ha adelantado que es probable que los precios del petróleo se mantengan alrededor de los 80 dólares por un tiempo prolongado.
Sen ha destacado que, aunque no es probable que el estrecho de Ormuz, a través del cual transitan entre 13 y 15 millones de barriles (20% del suministro global), se cierre por completo, el riesgo real proviene de ataques aislados a buques en esta vital ruta comercial. A pesar de la superioridad militar de Estados Unidos e Israel, neutralizar completamente la capacidad de Irán para interrumpir el tránsito por el estrecho sigue siendo un desafío. Los ataques a barcos son más difíciles de prevenir, lo que añade una capa de incertidumbre a la situación.
Con el reciente ataque a tres petroleros, las compañías de transporte marítimo están adoptando una postura extremadamente cautelosa. La preocupación principal ahora radica en cómo los refinadores asiáticos podrán asegurar volúmenes suficientes de petróleo desde Oriente Medio. Sen ha sugerido que, aunque Omán y ciertas infraestructuras de los Emiratos Árabes Unidos pueden eludir el estrecho, Arabia Saudita tiene planes de contingencia para trasladar su petróleo a través de un oleoducto que conecta con el Mar Rojo.
En caso de que la infraestructura energética sufra ataques, los precios del petróleo podrían alcanzar los 100 dólares, lo que subraya la gravedad de la situación actual. Sen concluyó que “las apuestas son demasiado altas” en relación con los posibles ataques a la infraestructura, lo que podría provocar un impacto significativo no solo en la economía regional, sino en la dinámica energética global.
