La escalada de tensión en Oriente Medio continúa tras la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel, que ha provocado la muerte del ayatolá Jameneí. Se estima que cerca de 800 personas han fallecido en Irán. A pesar de que Donald Trump ha afirmado que se han establecido contactos para negociar la paz, su administración parece haber cerrado cualquier posibilidad de diálogo. Teherán, por su parte, desmiente estos acercamientos y condiciona cualquier negociación a la cesación de las agresiones. En este contexto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha señalado que está elaborando un plan de evacuación para los miles de españoles que se encuentran en la región afectada, mientras la incertidumbre y la desesperación crecen entre ellos.
Desde Palmajim, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha advertido que la ofensiva contra Irán y Hizbulá se intensificará. Tras la decisión de la milicia libanesa de involucrarse en el conflicto, Netanyahu ha asegurado que las fuerzas aéreas israelíes operan con libertad en el espacio aéreo de Teherán y el Líbano. Acompañado de la cúpula de Defensa, el mandatario enfatizó que el Gobierno y el pueblo libanés están siendo arrastrados a una guerra que no les concierne, reforzando así la posición de Israel en esta escalada bélica.
En el ámbito de los enfrentamientos, Israel ha llevado a cabo un ataque en el aeropuerto de Mehrabad, en Teherán, que es estratégico para vuelos nacionales y diplomáticos, y que, según fuentes iraníes, estaba siendo utilizado para actividades militares del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Además, un reciente ataque con misiles lanzados desde Irán ha dejado al menos siete heridos en el área metropolitana de Tel Aviv, provocando daños significativos en viviendas y vehículos. En respuesta, Irán ha declarado que no habrá negociaciones mientras persista el conflicto, advirtiendo que su capacidad de resistencia sigue intacta. Por otro lado, Emiratos Árabes Unidos ha cerrado su embajada en Teherán y retirado a su embajador, en un claro mensaje de firmeza ante la agresión iraní.
