Casi 400 personas llaman de media al día al mismo número en busca de apoyo en el ámbito de la ciberseguridad: el 017, la línea de ayuda del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe). En 2025, se registraron 142.000 consultas, lo que convierte esta línea en un barómetro del temor que siente la ciudadanía frente a los riesgos digitales. Aproximadamente la mitad de las consultas (49%) fueron preventivas, es decir, ciudadanos que solicitaron ayuda antes de caer en una estafa. El 51% restante, en cambio, buscó orientación tras haber sufrido algún daño, reflejando así la necesidad de asesoramiento en un entorno digital cada vez más complejo.
Estafas comunes y cómo actuar
Las compras fraudulentas representan el 17% de las consultas que recibe el Incibe. En muchos casos, el usuario realiza un pedido que nunca llega o recibe un artículo que no tiene relación con lo que compró. Un patrón alarmante que se ha observado es la suplantación de identidad de empresas reconocidas, como Lidl, donde estafadores utilizan redes sociales para atraer a los consumidores y robar sus datos bancarios. En caso de ser víctima de este tipo de fraude, se aconseja contactar de inmediato con el banco para anular la tarjeta y presentar una denuncia ante las fuerzas de seguridad. La prevención es clave: verificar la URL del dominio y desconfiar de precios inusualmente bajos son recomendaciones fundamentales para evitar caer en estas trampas.
Las consultas relacionadas con ataques de ingeniería social también han aumentado, con un 15% de las llamadas procedentes de personas que recibieron llamadas fraudulentas. Los estafadores suelen hacerse pasar por representantes de servicios oficiales, buscando obtener información personal sensible. En este contexto, es vital que los usuarios mantengan la precaución y cuelguen inmediatamente ante cualquier llamada sospechosa. En el ámbito de la privacidad y la reputación online, un 19% de las consultas en 2025 se centraron en casos que involucraban a menores, destacando la importancia de educar sobre el uso responsable de las redes sociales y la protección de datos personales. En situaciones de sextorsión, donde se amenaza con difundir contenido comprometedor, es esencial actuar rápidamente: denunciar en la plataforma correspondiente y contactar a las autoridades es un paso necesario para mitigar los daños.
El servicio de ayuda del Incibe no solo se limita a brindar asistencia general, sino que también ofrece una atención personalizada ante casos de estafas. Este equipo multidisciplinario integra expertos en ciberseguridad, profesionales legales y psicólogos, garantizando así un enfoque integral y confidencial para cada situación. La línea 017 es un recurso gratuito que no aparece reflejado en la factura telefónica, lo que la convierte en una herramienta accesible para todos aquellos que necesiten orientación en un mundo cada vez más digitalizado y lleno de riesgos.
