El reciente aumento de los precios de las materias primas ha generado una creciente preocupación en Europa, donde las industrias más intensivas en energía podrían enfrentar una crisis significativa. Joachim Klement, estratega de Panmure Liberum, advirtió que el continente europeo se encuentra en una posición más vulnerable ante la posibilidad de un choque energético en comparación con Estados Unidos. Esta inquietud se intensifica a raíz del conflicto en Oriente Medio, que ha alcanzado ya su séptimo día.
Dependencia de las importaciones de gas natural
Europa ha recurrido en gran medida a Qatar, uno de los principales productores de gas natural licuado (GNL) del mundo, para satisfacer sus necesidades energéticas. Sin embargo, la situación en la región del estrecho de Ormuz, un punto crítico para el tránsito marítimo que maneja cerca de una quinta parte del petróleo y gas global, se ha visto gravemente comprometida debido a la amenaza de ataques iraníes. Klement ha subrayado que la capacidad de almacenamiento de gas natural en Europa se encuentra peligrosamente baja, lo que podría llevar a un aumento drástico de los precios en un contexto de invierno frío y reducción de suministros.
Las implicaciones son evidentes para sectores clave de la economía europea, como la automoción, la química y la industria pesada. El índice Stoxx Europe 600 Automobiles & Parts ha caído un 0,7% este viernes y acumula una pérdida superior al 8% en la última semana, afectado por el estallido del conflicto en Oriente Medio. Del mismo modo, el índice Stoxx Europe 600 Chemicals ha disminuido un 6,3% en la semana, mientras que los industriales han visto un descenso del 4,7% desde que comenzó la crisis.
El aumento de los precios energéticos se ha acelerado en medio de la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel y sus aliados frente a Irán, lo que ha interrumpido las cadenas de suministro a nivel global. Los futuros del Dutch Title Transfer Facility (TTF), el contrato de gas de referencia en Europa, se negociaron a 52,33 euros por megavatio-hora este viernes, aunque esto representa una disminución respecto a los 63,75 euros observados a principios de semana. Sin embargo, el GNL se dirige hacia su mayor aumento semanal desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022.
En cuanto a los precios del petróleo, el crudo Brent, considerado el referente global, reanudó su rally el viernes, aumentando un 4,5% hasta alcanzar los 89,25 dólares, un nuevo máximo en 52 semanas. En Estados Unidos, el precio del West Texas Intermediate también mostró un incremento del 6,2%, alcanzando los 84,53 dólares. Esta dinámica de precios se ve agravada por la reciente parada en la producción de GNL por parte de QatarEnergy, tras ataques de drones iraníes que afectaron a sus instalaciones, lo que ha resultado en la pérdida de alrededor del 19% del suministro global de GNL a corto plazo.
Klement ha afirmado que «Europa, desafortunadamente, es aún más vulnerable a este choque energético que Estados Unidos», enfatizando que la dependencia del gas natural qatarí es un factor crítico en esta crisis. A medida que la situación se desarrolla, será fundamental observar cómo Europa maneja su dependencia energética en un contexto geopolítico tan volátil.
