El déficit presupuestario de Estados Unidos ha superado los 1 billón de dólares durante el año fiscal que finaliza en febrero, aunque ha mostrado una notable disminución en comparación con el mismo periodo del año anterior, según datos del Departamento del Tesoro estadounidense. Este déficit se ha situado en 1,004 billones de dólares hasta la fecha fiscal, lo que representa una reducción del 12% respecto al año anterior, gracias a un aumento más acelerado de los ingresos gubernamentales en relación con el gasto.
Incremento de los ingresos por aranceles
Una de las razones que ha contribuido a la reducción del déficit ha sido el notable aumento en la recaudación de aranceles. Durante los primeros cinco meses del año fiscal, los derechos de aduana alcanzaron los 151 billones de dólares, lo que supone un incremento de aproximadamente 113 billones de dólares, o un 294%, en comparación con el año anterior. Este aumento resalta cómo las políticas proteccionistas pueden influir en la economía nacional, generando recursos que, en tiempos de dificultades fiscales, se vuelven aún más relevantes.
Sin embargo, es importante señalar que la reciente decisión del Tribunal Supremo de EE.UU. que anuló muchos de los aranceles implementados durante la administración de Donald Trump aún no ha tenido un impacto reflejado en los datos. Economistas sugieren que esto podría deberse a varias causas, incluyendo la posibilidad de un aumento en las importaciones antes de la decisión y el tiempo que requiere el procesamiento de los derechos de aduana ya recaudados. La incertidumbre sobre si y en qué medida se necesitarán reembolsos por los aranceles ya cobrados también añade un nivel de complejidad a la situación fiscal.
Adicionalmente, desde la decisión del Tribunal, Trump ha impuesto nuevos aranceles que podrían seguir aumentando los ingresos aduaneros. No obstante, la recaudación por impuestos corporativos ha experimentado una caída significativa, disminuyendo en 27 billones de dólares, o un 17%, en comparación con el año anterior. Curiosamente, durante el año fiscal actual, los ingresos por aranceles han superado a los ingresos por impuestos corporativos, lo que marca un cambio inusual en el panorama fiscal estadounidense.
Por otro lado, las tasas de interés elevadas continúan afectando la situación fiscal del país. Los pagos netos de intereses sobre la deuda nacional, que asciende a casi 39 billones de dólares, totalizaron 79 billones de dólares en febrero, superando a todas las categorías de gasto, excepto a la Seguridad Social y a programas de seguridad social, que incluyen el seguro de desempleo, la asistencia de vivienda y la ayuda alimentaria, así como la atención sanitaria.
