En los últimos meses, numerosas ciudades europeas han implementado una serie de multas, impuestos y restricciones dirigidas a los turistas, con el objetivo de mitigar el problema del excesivo turismo. Sin embargo, la capital danesa, Copenhague, ha optado por un enfoque innovador y positivo en este contexto. Desde 2024, la ciudad ha lanzado la iniciativa CopenPay, que premia a los turistas que demuestran un comportamiento responsable y consciente en sus viajes.
El propósito principal de este programa es mostrar a los viajeros que las acciones en pro del clima pueden ser más accesibles de lo que piensan, fomentando así un turismo sostenible. Entre los incentivos que se ofrecen se encuentran alquileres gratuitos de bicicletas, excursiones en barco y comidas para aquellos que se involucren en actividades comunitarias, como cuidar jardines, recoger basura o utilizar el transporte público.
El éxito de CopenPay ha despertado el interés de otras ciudades europeas, como Berlín, Helsinki y Bremen, que están considerando implementar sistemas similares. “Desde el lanzamiento de CopenPay el verano pasado, hemos recibido un enorme interés de ciudades y oficinas de turismo de Europa, Asia y América del Norte, todas deseosas de conocer más sobre CopenPay y nuestras experiencias”, declaró Søren Tegen Petersen, CEO de Wonderful Copenhagen.
Iniciativas similares en Alemania
La ciudad alemana de Bremen también ha anunciado que lanzará BremenPay en mayo de 2026, un programa que recompensará elecciones de viaje sostenibles. Esto incluye opciones como caminar, llegar en tren, usar bicicletas, alquilar barcos, prolongar la estadía en Bremen o comprar en tiendas de segunda mano y boutiques locales. Los viajeros que presenten pruebas de estas actividades, como fotos o billetes, podrán recibir recompensas como visitas guiadas gratuitas y descuentos en entradas a atracciones turísticas.
Como parte de su campaña cooperativa con Deutsche Bahn, Bremen ya ofrece sorpresas a los huéspedes que llegan en tren, incluyendo bolsas de regalos con pequeñas obsequios y vales de diversas empresas turísticas locales. “La campaña ha sido muy bien recibida por nuestros visitantes y nos ha animado a expandir el concepto, fortaleciendo así a Bremen como un destino sostenible”, afirmó Oliver Rau, director gerente de Bremen Marketing y Turismo.
Además, Berlín está considerando una iniciativa similar que podría recompensar a los viajeros que lleguen en tren, se queden más tiempo, consuman comidas basadas en plantas y participen en actividades ecológicas, con beneficios como descuentos en entradas a museos y alquileres de bicicletas gratuitos. Este modelo podría ser probado en un periodo cercano, utilizando aplicaciones móviles y sistemas de puntos para facilitar el proceso de recompensas.
Por otro lado, Helsinki también está interesada en seguir el ejemplo de Copenhague con su propio esquema de recompensas, centrado en el turismo regenerativo y proyectos de restauración del Mar Báltico, en colaboración con otros destinos de la región. Este plan también incentivaría el uso del transporte público y la bicicleta, ofreciendo recompensas como comidas gratuitas y descuentos en tours.
Las estaciones de esquí en los Alpes, como Via Lattea en Italia y Les Gets-Morzine en Francia, han comenzado a ofrecer descuentos de hasta el 25% en los pases de esquí a los visitantes que lleguen en tren. Este tipo de iniciativas, que buscan un equilibrio entre la necesidad de atraer turistas y la urgencia de cuidar el medio ambiente, se están convirtiendo en una tendencia en el viejo continente.
La idea de recompensar a los turistas por comportamientos responsables no es nueva. Ciudades como Londres han implementado durante años programas similares. En julio, conocido como Plastic Free July, los visitantes y residentes de Londres recibieron una bebida gratis por participar en limpiezas. En Suiza, los viajeros que opten por explorar el país en transporte público obtienen entrada gratuita a más de 500 museos con un Swiss Travel Pass, así como descuentos en la mayoría de los ferrocarriles de montaña.
Iniciativas como la de Wild Sweden, que ofrece acceso a spas y comidas gratuitas a los visitantes que lleguen en tren a la Laponia sueca, demuestran que el turismo responsable puede ser una experiencia gratificante y beneficiosa tanto para los viajeros como para los destinos que visitan. Además, la región de Normandía lanzó la primavera pasada una tarifa de bajo carbono que ofrece descuentos de al menos el 10% en la entrada a 90 atracciones y sitios culturales para aquellos que lleguen en autobús, tren o en bicicleta.
