La ofensiva militar iniciada hace casi un mes por Estados Unidos e Israel contra Irán ha causado más de 1.500 muertes, entre las que se incluyen, según informes de las autoridades iraníes, más de 200 menores de edad. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha declarado recientemente que se están llevando a cabo negociaciones con Irán para poner fin al conflicto, llegando incluso a posponer ataques dirigidos a infraestructuras energéticas iraníes. Sin embargo, desde Teherán se niega la existencia de tales diálogos, lo que genera incertidumbre tanto en el ámbito político como en la opinión pública del país. La situación se complica aún más por el bloqueo del estrecho de Ormuz, un factor crucial para alcanzar una resolución rápida a un conflicto que sigue dejando un alto número de víctimas.
Yafar Miadfar, responsable de la organización de emergencias iraní, ha confirmado que el número total de fallecidos asciende a 1.563, de los cuales 208 son menores, incluidos 168 estudiantes que perdieron la vida en un ataque contra una escuela femenina en Minab. Por su parte, la ONG Human Rights Activists in Iran ha señalado que las cifras podrían ser aún más elevadas, superando las 3.200 muertes, con más de 1.440 civiles y 1.160 militares entre los fallecidos. Esta escalofriante cifra incluye nombres destacados del régimen iraní, como el líder supremo Alí Jamenei y los ministros Aziz Nasirzadé y Esmaeil Jatib, lo que subraya la magnitud del conflicto y su impacto en la cúpula del poder en Teherán.
La violencia en Irán no cesa. Este martes, al menos ocho personas han perdido la vida y más de 30 han resultado heridas en un nuevo bombardeo en la ciudad de Tabriz, en el noroeste del país. El ataque, que ha afectado a una zona residencial, ha causado importantes daños en viviendas y estructuras públicas, como mezquitas. Aunque Estados Unidos no se ha pronunciado al respecto, el Ejército israelí ha reivindicado bombardeos recientes en Teherán, apuntando a lo que consideran la «infraestructura del régimen terrorista iraní». Con más de 50 ofensivas lanzadas hasta la fecha, Israel busca debilitar las estructuras del régimen iraní y reafirmar su superioridad aérea, lo que intensifica la crisis en la región del Golfo Pérsico.
