El rapero estadounidense Kanye ‘Ye’ West ha decidido posponer su concierto programado en Marsella, después de que surgieran informes sobre los intentos del ministro del Interior francés, Laurent Núñez, por impedir la realización del evento. La actuación estaba prevista para el 11 de junio y generó una gran polémica debido a los comentarios antisemitas realizados por el artista en el pasado.
En un mensaje publicado en X, West expresó: «Sé que lleva tiempo entender la sinceridad de mi compromiso para enmendar las cosas. Asumo toda la responsabilidad por lo mío, pero no quiero poner a mis fans en medio de esto». Este comentario hace referencia a sus disculpas públicas por su comportamiento anterior, el cual ha sido objeto de críticas generalizadas.
El ministro Núñez había manifestado su interés en evitar que West se presentara en el Vélodrome de Marsella, citando sus anteriores declaraciones antisemitas como motivo de preocupación. La cuestión se planteó tras un comentario del prefecto regional, Jacques Witkowski, quien también expresó su inquietud sobre la actuación de West. La controversia se intensificó después de que el gobierno británico prohibiera al rapero ingresar al país, lo que llevó a la cancelación de su actuación en el festival Wireless, donde iba a ser el artista principal.
El primer ministro británico, Keir Starmer, había calificado de «profundamente preocupante» la posible visita de West al Reino Unido, en un contexto marcado por la retirada de patrocinadores del evento. West, de 48 años, ha sido criticado por sus comentarios antisemitas, que han incluido desde un tema titulado ‘Heil Hitler’ hasta la venta de camisetas con esvásticas en su página web. Este último tema fue objeto de rechazo por parte de las plataformas de streaming, que decidieron prohibir la canción.
El rapero no se presenta en Europa desde hace 12 años y había anunciado una gira que incluía siete fechas en varias ciudades, entre ellas Madrid, Estambul y Arnhem en los Países Bajos, siendo Marsella la única ciudad francesa en su agenda. La noticia de su concierto en Francia, anunciada el 4 de marzo, provocó una fuerte reacción negativa entre figuras políticas y del ámbito público. Fabienne Bendayan, presidenta honoraria del Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia (Crif), se mostró abiertamente en contra de la actuación.
El alcalde de Marsella, Benoit Payan, utilizó las redes sociales para declarar que el rapero «no es bienvenido» en el Vélodrome, afirmando: «Me niego a permitir que Marsella sea una vitrina para quienes promueven el odio y el nazismo». En el marco de la campaña electoral municipal, los partidos de derecha también manifestaron su oposición al concierto. Bendayan, quien es candidata en la lista de Martine Vassal, declaró en X que «quien proclama abiertamente su admiración por Hitler y sostiene ideas nazis no puede pisar el escenario de una ciudad cuya esencia está tejida de diversidad, memoria y fraternidad».
West ha intentado justificar sus acciones señalando su trastorno bipolar, sin embargo, las repercusiones de sus comentarios y su historial continúan generando un debate significativo en la sociedad. La suspensión de su concierto en Marsella es un reflejo de la creciente sensibilidad en torno a la retórica de odio y la importancia de la responsabilidad en el ámbito público.
