La aerolínea estadounidense Spirit Airlines se encuentra al borde de la liquidación, según fuentes cercanas a la situación. La compañía ha estado lidiando con las secuelas de su segunda declaración de bancarrota en menos de un año, enfrentando además un aumento significativo en los precios del combustible, su mayor gasto tras la mano de obra.
En un comunicado, Spirit ha optado por no comentar rumores y especulaciones del mercado, mientras que las fechas exactas de la posible liquidación no han sido confirmadas. Este anuncio se produce en un momento en el que la industria aérea estadounidense, incluida Spirit, está concluyendo su ajetreada temporada de vacaciones de primavera.
Desafíos en el sector aéreo
Las uniones de pilotos y asistentes de vuelo han realizado concesiones en un esfuerzo por ayudar a la aerolínea a sobrevivir. Spirit había planeado reducir su tamaño y concentrarse en períodos de alta demanda y rutas específicas para salir de la bancarrota lo antes posible. Históricamente, Spirit había disfrutado de una rentabilidad estable y márgenes envidiables dentro del sector. Sin embargo, la situación cambió drásticamente tras la pandemia, cuando los costos de mano de obra y otros gastos se dispararon, y las preferencias de los clientes evolucionaron hacia opciones más cómodas y costosas.
La situación se ha visto agravada por un recall de motores de Pratt & Whitney que ha dejado en tierra a decenas de sus aviones Airbus desde 2023. Además, su intento de adquisición por parte de JetBlue Airways fue bloqueado hace dos años por un juez federal, quien consideró que la operación era anticompetitiva. Esta decisión ha dejado a ambas aerolíneas en una posición vulnerable frente a un contexto donde las compañías más grandes dominan el mercado.
En una presentación judicial en diciembre de 2024, Spirit había pronosticado generar un beneficio neto de 252 millones de dólares el año pasado, pero meses después reportó una pérdida cercana a los 257 millones de dólares en solo unos meses. Este revés llevó a la aerolínea a solicitar nuevamente protección por bancarrota menos de un mes después de haber salido de su primera declaración de Chapter 11.
En un intento por atraer a clientes de mayor gasto, Spirit ha tratado de ofrecer asientos más espaciosos y tarifas agrupadas que incluyan asignaciones de asientos y equipaje, buscando competir mejor con rivales más grandes que han visto sus beneficios aumentar gracias a un perfil de cliente que gasta más en el periodo post-pandemia.
