En el contexto actual de inestabilidad en el estrecho de Ormuz, los traders han comenzado a adoptar una nueva estrategia que ha sido denominada «NACHO», un acrónimo que significa «Not A Chance Hormuz Opens». Esta tendencia refleja un creciente escepticismo entre los inversores sobre la posibilidad de que la crisis en esta vital ruta de transporte marítimo se resuelva en el corto plazo.
El analista de eToro, Zavier Wong, explica que «esencialmente, el mercado ha perdido la esperanza de una solución rápida». A lo largo de la crisis, cada noticia sobre un posible alto el fuego ha llevado a caídas bruscas en el precio del petróleo, ya que los traders esperaban una resolución que nunca llegó. La adopción del término NACHO indica que el aumento de precios del petróleo no es solo un choque temporal, sino una característica permanente del entorno macroeconómico actual.
La dinámica del mercado y sus implicaciones
Recientemente, la tensión entre Estados Unidos e Irán se ha intensificado, con intercambios de fuego en el estrecho de Ormuz, lo que pone en peligro un acuerdo de cese al fuego que ya estaba tenso debido a continuas acusaciones de violaciones. A pesar de las afirmaciones del presidente Donald Trump sobre la permanencia del alto el fuego, los hechos sobre el terreno sugieren una realidad más complicada. Trump ha mencionado que, de no llegar a un acuerdo, las acciones contra Irán se intensificarán, lo que podría complicar aún más la situación.
El comercio de NACHO refleja un cambio en la postura del mercado respecto al petróleo, el transporte y la inflación. Los precios del crudo Brent, aunque han disminuido desde su pico de 126 dólares por barril a finales de abril, siguen siendo más de un 38% más altos que antes del inicio del conflicto en Oriente Medio. Actualmente, el Brent se cotiza por encima de los 100 dólares, mientras que los mercados de transporte y seguros continúan mostrando una profunda preocupación a pesar de los titulares sobre el alto el fuego.
Además, el aumento de las primas de seguro para los transbordos por el estrecho de Ormuz ha alcanzado niveles alarmantes, multiplicándose por ocho en comparación con las cifras previas al conflicto. Esta situación indica que los aseguradores no consideran inminente una resolución al conflicto, lo que se traduce en una mayor incertidumbre en los mercados.
La aparición de la estrategia «TACO», que se refiere a la tendencia de que «Trump siempre se echa atrás» en cuestiones comerciales y de confrontación geopolítica, se suma a la narrativa del comercio NACHO. Ambos fenómenos están coexistiendo en un entorno donde los precios de la energía no han obstaculizado la recuperación de índices como el S&P 500, que ha alcanzado máximos históricos.
A pesar de la resiliencia en los mercados de acciones, los analistas advierten que el miedo a un choque energético prolongado está comenzando a reflejarse en los mercados de tasas de interés. Un cierre prolongado del estrecho de Ormuz podría desencadenar un choque inflacionario más persistente y aumentar las probabilidades de una recesión global.
Finalmente, aunque el mercado parece aceptar que la situación será complicada en el futuro próximo, algunos analistas como Wong creen que eventualmente el estrecho se reabrirá. La presión de países como China para reanudar el comercio podría jugar un papel crucial en la resolución de esta crisis, aunque el camino hacia adelante no será sencillo.
