Siete años después del inicio de la pandemia de coronavirus, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha revisado significativamente la cifra de muertes atribuibles a la covid-19, estimando que el número de fallecimientos «en exceso» a nivel global asciende a 22,1 millones. Esta cifra contrasta drásticamente con los aproximadamente siete millones de muertes oficialmente reportadas por la enfermedad. Estos datos se presentan en el informe sobre estadísticas sanitarias globales 2026, publicado recientemente.
El término «muertes en exceso» se refiere a aquellos fallecimientos que ocurrieron por encima de lo que se habría esperado en condiciones normales, lo que incluye tanto las muertes directamente atribuibles al virus como el impacto indirecto que tuvo la pandemia en los sistemas de salud y en la sociedad en general. Según los expertos de la OMS, por cada muerte oficialmente registrada por covid-19, aproximadamente se produjeron dos muertes adicionales relacionadas con la crisis sanitaria. Hasta ahora, las estimaciones previas del organismo apuntaban a alrededor de 15 millones de decesos, sumando causas directas e indirectas.
Alain Labrique, director del Departamento de Datos de la OMS, ha señalado que el pico de mortalidad se alcanzó en 2021, cuando se reportaron 10,4 millones de muertes en exceso, un aumento que se correlaciona con la aparición de variantes más virulentas del virus y con la presión sin precedentes que sufrieron los sistemas sanitarios a nivel mundial. El informe también indica que la pandemia tuvo un efecto drástico en los indicadores de salud global, con un aumento del 6,2% en las muertes en 2020 y un máximo del 17,9% en 2021. Asimismo, se ha documentado una caída en la esperanza de vida mundial, que descendió de 73 a 71 años entre 2019 y 2021, aunque posteriormente ambos indicadores han logrado recuperarse a niveles previos a la pandemia.
