El cantante puertorriqueño Bad Bunny ya se encuentra en Barcelona. Fue visto el miércoles entrando y saliendo de su hotel en el centro de la ciudad, lo que provocó la euforia de sus seguidores, quienes lograron localizarlo gracias a un video que se volvió viral en las redes sociales. Los jóvenes fans que se congregaron cerca de la furgoneta que lo trasladaba al hotel no pudieron contener su emoción, exclamando: ‘¡Benito! ¡Míralo, míralo!’.
La presencia del artista confirma lo que sus seguidores han estado esperando durante semanas: este viernes 22 de mayo iniciará en el Estadi Olímpic Lluís Companys la primera parada española de su gira Debí tirar más fotos, que presenta su sexto álbum de estudio. El sábado 23, ofrecerá una segunda actuación en el mismo recinto antes de que su equipo se desplace a Lisboa y, posteriormente, a Madrid.
En la capital, Bad Bunny tiene programados diez conciertos en el Civitas Metropolitano entre el 30 de mayo y el 15 de junio, convirtiéndose en el artista que más noches consecutivas actuará en ese estadio. En total, se han vendido más de 600,000 entradas en España.
Los precios de las entradas comenzaron en 73,30 euros más tasas para los asientos más alejados en las gradas, mientras que las zonas de pie o ‘gold circle’ rondaban los 143 euros antes de cargos. En el extremo opuesto, el paquete VIP más exclusivo, que incluye acceso a un salón privado, superaba los 500 euros más tasas. Durante las primeras horas de la preventa, los canales oficiales LiveNation y Ticketmaster colapsaron, y la venta general agotó las primeras categorías de precios en cuestión de horas.
La visita de Bad Bunny también coincide con el lanzamiento, este jueves, de su línea de ropa Benito Antonio para Zara, de la misma marca española que lo vistió para el espectáculo de medio tiempo del último Super Bowl.
El impacto económico de la gira será especialmente notable en Madrid durante la primera semana de junio, cuando los conciertos se superpongan con la visita del Papa León XIV. La Asociación Empresarial Hotelera de Madrid prevé una ocupación hotelera media del 81.9% en la región entre el 5 y el 9 de junio, alcanzando un pico del 87% el sábado 6. Se espera que la mayoría de los visitantes sean del extranjero: un 58.5% frente a un 41.5% de procedencia nacional, siendo Estados Unidos, Francia y Reino Unido los principales mercados emisores.
