Según una reciente encuesta del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, los hogares estadounidenses han incrementado sus preocupaciones sobre su situación financiera, alcanzando el nivel más alto desde 2022 en lo que respecta a aquellos que consideran que su situación ha empeorado en comparación con el año anterior. Este dato refleja una creciente insatisfacción que podría ser vista como un síntoma de las tensiones económicas que enfrenta el país.
El informe mensual sobre las expectativas de los consumidores, publicado el pasado lunes, revela que el porcentaje de quienes consideran que su situación actual es «mucho peor» que hace un año ha aumentado hasta un 13.3%, lo que representa un incremento de aproximadamente 2.7 puntos porcentuales desde abril, y es el nivel más alto desde julio de 2022. En total, el 43.7% de los encuestados ve su situación «mucho» o «algo» peor que hace un año, marcando un nuevo récord desde enero de 2023.
Perspectivas inflacionarias y su contexto global
El panorama para el próximo año no es alentador. Un 36% de los encuestados espera que su situación empeore, mientras que solo un 22.9% anticipa una mejora. Este descontento general se agrava con la situación internacional, especialmente con la guerra en Irán, que ha llevado a un aumento significativo de los precios de la energía. Las tensiones geopolíticas suelen tener un impacto directo en las economías locales, y en este caso, no es diferente.
A pesar de las preocupaciones sobre la inflación, las expectativas de los consumidores sobre los precios se mantuvieron prácticamente sin cambios. Las expectativas de inflación para el horizonte de un año aumentaron apenas 0.1 puntos porcentuales, situándose en un 3.5%. En términos de precios específicos, las expectativas para el combustible han disminuido en 0.1 puntos, mientras que los precios de los alimentos y el alquiler han visto incrementos significativos.
El próximo informe sobre el índice de precios al consumidor se espera que se publique el miércoles, y se anticipa que la inflación general haya aumentado hasta un 4.2%, mientras que la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, podría haber crecido hasta un 2.9%. A pesar de la presión inflacionaria, el Comité Federal de Mercado Abierto se prepara para su próxima decisión sobre las tasas de interés, con la mayoría de los analistas anticipando un posible aumento en lugar de una reducción, lo que podría exacerbar aún más las dificultades económicas para muchas familias.
