Rivian, el fabricante estadounidense de vehículos eléctricos, ha anunciado recientemente la reducción de su plantilla en cientos de trabajadores, lo que representa menos del 2% de su fuerza laboral. Esta decisión responde a la necesidad de la empresa de reducir pérdidas mientras se esfuerza por escalar su negocio de forma rentable. A finales del año pasado, Rivian contaba con 15,232 empleados en América del Norte y Europa.
La compañía ha indicado que esta reestructuración afecta a varios equipos en los segmentos de servicio y atención al cliente. En un comunicado, Rivian declaró: «Recientemente hemos reestructurado un puñado de equipos dentro de Rivian mientras trabajamos para escalar nuestro negocio de manera rentable». Esta medida se produce justo una semana después del lanzamiento oficial de las entregas de su nuevo vehículo clave, el R2 SUV, que busca transformar a Rivian de un fabricante de vehículos eléctricos de nicho a una marca más mainstream, similar a la reconocida Tesla.
Desafíos en el mercado de vehículos eléctricos
A pesar de su ambicioso objetivo de alcanzar la rentabilidad con el R2, Rivian aún no ha logrado generar ganancias anuales desde su fundación. En el último ejercicio, la empresa acumuló pérdidas por valor de 3.600 millones de dólares, entregando solo 42,247 vehículos. Además, su segmento automotriz ha registrado una pérdida de aproximadamente 6,000 dólares por cada vehículo entregado durante el primer trimestre de este año.
El contexto del mercado de vehículos eléctricos se ha vuelto cada vez más complicado para Rivian y otros fabricantes. Las recientes regulaciones impuestas durante la administración Trump, que incluyeron la eliminación de un incentivo federal de 7,500 dólares para la compra de vehículos eléctricos, han contribuido a este panorama desafiante. En octubre, Rivian ya había despedido a más de 600 trabajadores, lo que equivale a aproximadamente el 4.5% de su plantilla, en su mayoría en los departamentos de marketing, operaciones de vehículos y equipos de ventas y entrega.
Este tipo de ajustes en la plantilla son una realidad que enfrentan muchas empresas en el sector, reflejando la complejidad y las dificultades inherentes a la transición hacia una movilidad eléctrica más amplia. Mientras tanto, la industria espera que las nuevas políticas y el aumento de la demanda de vehículos eléctricos en el futuro cercano puedan cambiar la trayectoria actual de pérdidas en compañías como Rivian.
