La economía china parece estar experimentando una recuperación, impulsada en parte por el aumento de envíos hacia Estados Unidos. Según el informe del China Beige Book, un estudio independiente que abarca más de 1,300 empresas chinas, se ha notado una mejora notable en la manufactura y un considerable repunte en las ventas de bienes de lujo, aunque el gasto relacionado con el turismo ha mostrado debilidades.
Este informe apunta a que el segundo trimestre de 2026 está cerrando con un tono más optimista en comparación con su inicio, aunque los analistas advierten que este desempeño deberá mantenerse en los meses de julio y agosto para que se pueda hablar de una recuperación sólida. Es importante recordar que la economía china había perdido impulso en abril y mayo tras un primer trimestre fuerte.
Desempeño del Comercio Exterior
En mayo, las ventas minoristas en China se contrajeron por primera vez desde el inicio de la pandemia, mientras que el festival de compras 618, que tuvo lugar entre mediados de mayo y junio, evidenció una desaceleración en el crecimiento de ventas. Sin embargo, el Beige Book reporta que en junio la actividad fabril se aceleró y las órdenes con destino a Estados Unidos mostraron un incremento significativo en comparación con el año anterior. Este aumento se produce tras un periodo de declives en las exportaciones, que se vieron afectadas por las elevadas tarifas impuestas por la administración estadounidense anterior.
Las exportaciones chinas hacia Estados Unidos han aumentado en un 11.3% y un 35.4% en abril y mayo, respectivamente, lo que refleja una notable recuperación. No obstante, el crecimiento de las órdenes de exportación hacia otros países asiáticos y mercados en desarrollo se desaceleró en junio.
Los precios de flete para el transporte entre Asia y Estados Unidos han alcanzado sus niveles más altos en casi dos años, lo que ha sido interpretado por los analistas como una respuesta de los importadores a la anticipación de aumentos en los costos de envío y precios de los proveedores asiáticos. Se prevé que este acopio de mercancías pueda disminuir hacia finales de julio.
El panorama económico de China se ha visto alterado por la presión de las tarifas comerciales y los cambios en las políticas de Washington, pero las proyecciones apuntan a que la demanda de tecnología relacionada con la inteligencia artificial y la caída de los precios del petróleo, en un contexto de relajación de tensiones en el estrecho de Ormuz, podrían contribuir a estabilizar su economía. Los próximos datos sobre las ventas minoristas e industrial de junio, así como el PIB del segundo trimestre, se publicarán el 15 de julio y serán cruciales para evaluar el estado de la economía china.
