La presidenta de la Reserva Federal de Cleveland, Beth Hammack, ha declarado recientemente que la creciente demanda de infraestructura relacionada con la inteligencia artificial (IA) podría ser un factor significativo detrás de la inflación en Estados Unidos. En una entrevista con CNBC, Hammack enfatizó que esta presión sobre los precios se ha mantenido alta durante los últimos cinco años, lo que podría obligar al banco central a considerar un aumento en las tasas de interés para controlar la inflación.
“Cuando miro la política, si esto continúa, puede significar que necesitamos tasas de interés más altas para llevar la inflación de vuelta a su objetivo”, señaló Hammack durante el simposio del Banco Central Europeo en Sintra, Portugal. La funcionaria subrayó que la demanda por productos y servicios relacionados con la IA es “insaciable”, con empresas dispuestas a pagar precios elevados por los insumos necesarios para su funcionamiento.
Perspectivas sobre la inflación y la inversión empresarial
Hammack se centró en un fabricante de su distrito que se dedica a la conmutación eléctrica para centros de datos, destacando que la falta de moderación en la economía es evidente. “No estoy escuchando de estas empresas que las tasas de interés o los márgenes de crédito son razones por las que están conteniéndose en su inversión y crecimiento”, afirmó.
A pesar de su análisis, Hammack también matizó su perspectiva, indicando que podrían existir impactos en ambas direcciones. Esta visión contrasta con la opinión del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, quien sostiene que los avances en productividad derivados de la IA podrían, en última instancia, reducir los costos laborales y ser desinflacionarios.
Warsh, en su primera conferencia de prensa como presidente del banco central, reafirmó su compromiso de reducir la inflación, un objetivo que Hammack también considera crucial. “Si la inflación continúa persistiendo a estos niveles elevados y no veo ninguna restricción por parte de la política, puede que necesitemos aumentar las tasas para imponer esa restricción política y llevar la inflación hacia abajo”, concluyó Hammack.
Este debate sobre la influencia de la IA en la economía refleja dinámicas más amplias sobre la relación entre tecnología, inflación y las respuestas de política monetaria. Mientras algunos sostienen que la innovación puede aliviar las presiones inflacionarias, otros advierten que la demanda creciente en sectores estratégicos podría agudizar las tensiones económicas actuales.
