El número de españoles fallecidos a causa de los terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio ha aumentado a 32, según los últimos datos proporcionados por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Además, se reportan 142 ciudadanos españoles como desaparecidos, mientras que otras once personas han sido localizadas bajo los escombros, lo que ha llevado a los equipos de rescate a centrar sus esfuerzos en estas labores. La sala de crisis establecida por el Ministerio ha recibido más de mil llamadas relacionadas con la emergencia, a las que se suman casi 1.500 gestionadas por el consulado. Las autoridades han reiterado que todas las líneas de emergencia consular están activas y han instado a los españoles en Venezuela a utilizarlas si es necesario.
La magnitud de la catástrofe en Venezuela continúa en aumento, con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunciando un balance provisional de al menos 2.595 fallecidos y 12.400 heridos. Rodríguez ha indicado que el Gobierno está en conversación con el Departamento de Estado de Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional para movilizar recursos destinados a la reconstrucción de las infraestructuras dañadas. Además, tanto el Banco Interamericano de Desarrollo como el Banco Mundial han ofrecido su apoyo mediante cooperación no reembolsable y líneas de financiación.
En el contexto de las labores de rescate, el Gobierno venezolano ha condecorado a 150 brigadistas y rescatistas españoles que participaron en las operaciones tras los terremotos, y los integrantes de las unidades caninas han recibido la distinción «Héroes caninos de Venezuela». El embajador de España en Venezuela, Álvaro Albacete, recibió en nombre del Gobierno español una medalla y una carta de reconocimiento por el apoyo brindado durante la emergencia. Asimismo, el Comité de Emergencia Español, compuesto por ocho organizaciones humanitarias, ha recaudado un millón de euros para atender a la población afectada, fondos que se destinarán a garantizar el acceso a alimentos, agua potable e higiene, así como al mantenimiento de albergues para quienes han perdido sus hogares.
