Recientemente se ha reportado un ataque a un buque de carga en el Mar Rojo, según el Centro de Operaciones Marítimas del Reino Unido (UKMTO), un servicio de alerta de seguridad marítima británico. Este incidente se produce en un contexto de frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, lo que pone de relieve la tensión en la región.
El UKMTO indicó que recibió una señal de alarma de un buque que se encontraba a 30 millas náuticas (56 km) al suroeste de la ciudad portuaria de Al Hudaydah, en Yemen. «Un buque de carga ha activado una alerta de emergencia indicando que está bajo ataque por asaltantes desconocidos», añadió el organismo, que está investigando el suceso. A su vez, instó a las embarcaciones a «transitar con precaución».
Contexto geopolítico en el Mar Rojo
Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, han llevado a cabo ataques a buques comerciales en el Mar Rojo entre 2023 y 2025 como respuesta a la agresión israelí en Gaza, aunque han evitado involucrarse directamente en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Este conflicto ha tenido ramificaciones significativas en las rutas de transporte marítimo y en el suministro de petróleo a nivel global.
El estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y el Mar Arábigo, se ha convertido en una ruta de tránsito clave en medio de las tensiones en el estrecho de Ormuz, donde se han visto reducidas las exportaciones de petróleo debido a los ataques iraníes a buques de carga. Ante este escenario, Arabia Saudí ha aumentado sus flujos de petróleo a través de su oleoducto este-oeste, redirigiendo millones de barriles por día hacia el Mar Rojo, lo que ha ayudado a compensar parte del suministro perdido a economías clave como Japón y Corea del Sur.
El 17 de junio, Estados Unidos e Irán firmaron un memorando de entendimiento para poner fin a casi cuatro meses de guerra y reabrir el estrecho de Ormuz, estableciendo 60 días de negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz permanente. Desde entonces, los envíos de petróleo han aumentado considerablemente, con Arabia Saudí transportando aproximadamente 34 millones de barriles de petróleo a través de Ormuz desde esa fecha, más del doble de los 15 millones de barriles que había enviado entre el 9 de marzo y el 17 de junio.
Este contexto de tensiones geopolíticas y fluctuaciones en el mercado del petróleo, con precios del crudo Brent cayendo un 39% desde sus máximos de marzo, subraya la importancia de la estabilidad en la región y la complejidad de los intereses en juego. La situación en el Mar Rojo y el estrecho de Ormuz continúa siendo un punto crítico que afecta no solo a la política regional, sino también a la economía global.
