La Asamblea General de la ONU ha vuelto a dar una muestra de apoyo mayoritario a Cuba. Este martes, con 136 votos a favor, 9 en contra y 30 abstenciones, se aprobó la celebración de un debate sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra la isla.
La votación, solicitada por Cuba, contó con el rechazo de Estados Unidos, Argentina e Israel, entre otros. El representante estadounidense, Jeff Bartos, cuestionó el sentido del debate y lanzó acusaciones sobre presos políticos y la situación energética en Cuba. Sin embargo, el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, respondió señalando que EE.UU. difunde la mentira de que el bloqueo no afecta al pueblo cubano, y denunció la imposición de sanciones a terceros países para que abandonen sus relaciones con Cuba.
La crisis energética que sufre Cuba desde mediados de 2024 se ha agravado por el bloqueo petrolero estadounidense, al que se sumaron en mayo nuevas sanciones contra entidades que operen en sectores clave como la energía o la minería. El Gobierno cubano sostiene que estas medidas son las responsables del deterioro de la situación.
La Asamblea General debate anualmente esta cuestión y aprueba resoluciones no vinculantes que reclaman el levantamiento del embargo. Aunque no tienen efecto práctico inmediato, el respaldo mayoritario de la comunidad internacional aísla políticamente a EE.UU. y refuerza la posición de Cuba en su lucha por la soberanía y el desarrollo.
