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La reciente derrota de Estados Unidos frente a Bélgica en la Copa del Mundo ha suscitado una oleada de reacciones en redes sociales, donde el término «maldición de Trump» ha comenzado a ganar notoriedad. Esta vinculación surge tras la intervención del expresidente Donald Trump, quien presumió haber contactado al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para lograr la anulación de una tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun. Sin embargo, esta acción no solo no benefició al equipo, sino que, según muchos aficionados, contribuyó a su fracaso.
Las críticas a la intervención de Trump han sido contundentes. Muchos aficionados consideran que su involucramiento ha traído una especie de «maldición» sobre el equipo, alimentando el resentimiento hacia Estados Unidos en el ámbito futbolístico global. Este sentimiento se ha visto reflejado en el apoyo entusiasta de los aficionados belgas durante el partido, que culminó con un abultado 4-1 a favor de Bélgica. La influencia de Trump en el deporte ha llevado incluso a la Comisión Europea a exigir «justicia y transparencia» en la FIFA, en medio de acusaciones de corrupción y manipulación en el proceso de decisión sobre la tarjeta roja de Balogun.
Las reacciones en redes sociales han sido diversas. Un usuario expresó: «A este punto, un respaldo de Trump parece más una maldición que un apoyo». Otro comentario reflejaba el sentir de muchos: «Trump se entrometió donde no debía. Esto solo ha hecho que el mundo nos odie más». Este clima de descontento ha llevado a algunos a especular sobre un fenómeno que muchos han denominado «la maldición de Trump», que parece seguir a los equipos deportivos que él apoya.
El contexto de esta supuesta maldición no es nuevo. En el pasado, Trump ha estado presente en eventos deportivos donde sus equipos han fracasado. Recientemente, asistió a un partido de los New York Knicks en las finales de la NBA, encuentro que terminó con la única derrota del equipo en esa serie. Los aficionados incluso llevaron a cabo rituales de limpieza en el Madison Square Garden para intentar deshacerse de la «energía negativa» asociada a su presencia. A pesar de este infortunio, los Knicks lograron ganar el campeonato en los partidos siguientes.
Además, en un partido de la NFL entre los Washington Commanders y los Detroit Lions, los abucheos dirigidos a Trump fueron evidentes mientras los Lions se llevaban la victoria. En el caso de la Copa Ryder de 2025, Trump también estuvo presente durante el primer día, donde el equipo estadounidense se vio superado por Europa. En un intento por influir positivamente, Trump había declarado a los medios que el equipo «lo lograría», pero el resultado final fue una derrota para Estados Unidos.
Tampoco se puede pasar por alto el Super Bowl LIX, donde Trump predijo la victoria de los Kansas City Chiefs sobre los Philadelphia Eagles, pero el resultado fue una clara victoria para estos últimos con un 40-22. La acumulación de estos eventos ha llevado a muchos aficionados a preguntarse si la intervención de Trump en el deporte es, de hecho, un mal presagio para los equipos que apoya.
La comunidad futbolística parece estar de acuerdo en que la participación de Trump podría haber influido negativamente en el desempeño del equipo estadounidense contra Bélgica. A medida que se acumulan los antecedentes, surge la recomendación entre algunos apostadores: «Si Trump apoya a un equipo, mejor apuesta por el contrario». En el contexto actual, la «maldición de Trump» se ha convertido en un tema de conversación recurrente entre los aficionados al deporte, que observan con atención sus próximas intervenciones y su impacto en los resultados.
