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La Casa Árabe en Madrid organiza el próximo 27 de enero un acto en supuesto apoyo al pueblo sirio, patrocinado entre otros por el ayuntamiento de la capital. A dicho acto acudirán representantes de los Cascos Blancos y de la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio (AAPS).

No deja de ser curioso que ambas organizaciones se destaquen por hacer –desde sus orígenes– campaña contra el gobierno legítimo de Al Assad, y ser más que sospechosas de defender el terrorismo que lleva asolando Siria durante seis años.

Deberíamos poner en contexto a ambas asociaciones “humanitarias”: En el caso de la AAPS la primera pista nos la da su logotipo, que utiliza los colores –blanco, verde y negro- y las tres estrellas que aparecen en la bandera de los terroristas sirios.

Basta entrar en su web para encontrarnos toda una declaración de principios que alejan cualquier sombra de duda:

“La Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio (AAPS) nace en el verano de 2011, tras constatarse la necesidad de organización por parte de los sirios y sirias que en Madrid se solidarizaban con las víctimas de la represión en Siria. Desde el principio, aunque claramente la organización toma partido, defendiendo el movimiento revolucionario y sus demandas, se deja claro su carácter apolítico y su rechazo a tomar partido por facciones, etnias, religiones o otras distinciones mas allá de las que separan a los que luchan por la libertad y los que apoyan la dictadura hereditaria.”

Es decir, declaran abiertamente su apoyo a los terroristas y dejan claro a quién va dirigida la ayuda que recogen. No hay mucho que añadir a su propio texto.

Respecto a los “Cascos Blancos” también conocidos como “Defensa Civil siria” hay que explicar que el fundador de esta asociación no es un sirio, cómo cabría pensar, sino un exconsultor de política exterior británica y exoficial del ejército de su país: James de Mesurier.

Entre los donantes de esta “ONG” se encuentran Dinamarca, Alemania, Japón, Holanda y Reino Unido, pero la mayor contribución la reciben de USAID (Agencia de los EEUU para el Desarrollo Internacional).

Desde el pasado año, los “Cascos Blancos” han incorporado nuevas fuentes de financiación, como la proporcionada por Chemonics International, una organización privada estadounidense que “gestiona” los fondos de la USAID y que tuvo varias denuncias por su actuación sobre el terreno tras el terremoto de Haití.

Los miembros de la “Defensa Civil Siria” sólo están presentes en las zonas que controlan o han estado controladas por los terroristas del ISIS o del Frente Al-Nusra, realizando continuas denuncias de supuestos bombardeos de la aviación rusa o siria sobre la población civil, hechos que han quedado demostrados falsos uno tras otro.

El papel del Ayuntamiento de Carmena

No es la primera vez que el ayuntamiento de Madrid colabora con aquellos que defienden el terrorismo en Siria. La campaña #SinLuzPorSiria también fue secundada por este consistorio, a iniciativa de Cear, de la que el concejal Mauricio Valiente es miembro de su Consejo Ejecutivo. La campaña se lanza cuando el ejército sirio –con la ayuda de sus aliados internacionales- logran por fin derrotar al terrorismo en Alepo.

Curiosamente, esta asociación –que recibe más de siete millones de dinero público durante el ejercicio del 2015- también está financiada por la Open Society Foundations del “filántropo” Soros, tan dado a apoyar las “primaveras árabes” o los golpes de estado nazis como es el caso de Ucrania.

El gobierno municipal de Madrid –cuyos habitantes han sufrido directamente un golpe brutal del terrorismo islámico– debería ser más estricto a la hora de participar en actos de aquellos que apoyan el terrorismo en Siria.

Lola Soria
Lola Soria es licenciada en historia, natural de Barcelona y residente en Almería. Ha trabajado como cooperante en Nicaragua y es miembro de la Comisión del Centenario de la Revolución Socialista de Octubre.