Las empresas han hallado en los inversores privados una alternativa a la banca tradicional

In Sociedad
noviembre 17, 2022

La banca tradicional, debido a la inflación y a la inestabilidad de los mercados, pone hoy en día muchas restricciones a las empresas para acceder a créditos y préstamos que permitan emprender nuevos proyectos. Es por ello que la inversión privada está tomando la batuta ante este hecho y, en los últimos años, está creciendo muy considerablemente en España esta manera de financiarse, lejos de la tradición bancaria.

Las empresas han visto la necesidad de fijarse en otros mercados para financiar sus proyectos, a la vista de las continuas restricciones y trabas que pone la banca tradicional en el acceso a créditos y préstamos. Esto último sucede debido a que el Banco Central Europeo (BCE), con el objetivo de parar la inflación, ha subido los tipos de interés y, por ende, se dificulta el acceso a créditos con objeto de hacer realidad estos nuevos proyectos. Además, los bancos suelen obligar a contratar productos asociados que nada tienen que ver con las necesidades de los clientes Por eso, está creciendo de manera exponencial la alternativa de la financiación privada. 

Pero, ¿qué es y cómo nace la financiación privada para empresas? Su auge viene derivado, especialmente, tras la crisis sufrida por la pandemia, ya que fue el instante preciso cuando los bancos tradicionales comenzaron a restringir los préstamos de dinero, y donde se inició el periodo inflacionario que atraviesa ahora mismo el mercado español e internacional. 

Ante esa situación, y aprovechando las ventajas digitales, los inversores privados detectaron que muchas Pymes y emprendedores buscaban vías de financiación sin que, en algunos casos, hallasen respuestas; y es ahí donde comenzaron a actuar las entidades financieras privadas para empresas. No querían que los buenos proyectos se quedasen en el aire. 

Es obvio que una inflación acelerada, como la que se está experimentando, especialmente desde que estalló la Guerra de Ucrania, aunque ya venía de la crisis de la Covid-19, haya disparado el IPC; y como remedio, el BCE ha indicado a la banca que suban los tipos de intereses. Eso afecta a las hipotecas, y también a los créditos y préstamos, ya que al subir el valor del dinero, se pagan más intereses y eso va en detrimento de los que inician un negocio. Por supuesto, el acceso a los productos prestatarios es más complicado, de ahí que los avales que se solicitan sean difíciles de asumir.

Por todo ello, los inversores privados han ideado una serie de productos alternativos con los que satisfacer al mayor número de pequeñas y medianas empresas, adaptándose a sus necesidades y al mercado actual. También han aplicado la tecnología y operan de forma telemática, esto último permite agilizar los procesos y hacerlos más asequibles. Concretamente, entre estos inversores, están: los inversores particulares y los denominados ‘Business Angels’

 

¿En qué consisten cada uno de estos agentes?

Respecto a un fondo de capital privado, cabe decir que el objetivo principal que persiguen es el de multiplicar los beneficios respecto al valor que hayan prestado a una compañía en concreto. En ese sentido, ofrecen ventajas muy beneficiosas para las empresas que optan por esta modalidad de financiación. 

Pero también están los llamados ‘Business Angels’, que se trata de personas particulares que deciden aportar su capital en aquellas empresas o proyectos que consideran pueden triunfar. Respecto a las ventajas de este tipo de financiación, cabe decir que ponen su capital al servicio de un usuario particular con el deseo de que el proyecto salga adelante. Para ello, ponen a disposición del emprendedor una buena cartera de contactos, y también la experiencia propia, dos valores inmateriales que son vitales para que un proyecto despegue con éxito. 

 

Así se accede a una financiación alternativa a la banca

Llegados a este punto, se vislumbra un nuevo campo de obtención de financiación no bancaria, que es interesante para aquellas personas que quieren iniciar un negocio y que, sin embargo, no disponen del dinero suficiente para poder materializarlo. Además, para manejar este sistema de financiación, existen compañías que se han especializado a la hora de obtener financiación para empresas.

En cuanto a los sectores en los que aplican las partidas presupuestarias llamadas a sufragar los gastos que la empresa usuaria necesite, abarcan proyectos que van desde las edificaciones, hasta planes de financiación que buscan un beneficio a medio y largo plazo. Pero también han sabido colocar otros productos, como las hipotecas con garantía sobre el inmueble, y también, prestan el dinero para adquirir bienes como suelo finalista. Es muy llamativa la horquilla de dinero que son capaces de poner sobre la mesa estas compañías inversoras, que oscilan entre el millón de euros y los 150 millones de euros. 

Por tanto, existe una nueva alternativa al actual sistema de la banca tradicional, donde se rehuye de las consecuencias derivadas de la inflación y el aumento de los tipos de interés impuesto por el BCE que, en ningún caso, son de aplicación en la inversión privada. Y gracias a ella, es posible perseguir la misma meta, tanto por parte del inversor, como del emprendedor.