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El impacto del rechazo de Trump al Acuerdo de París: ¿Cómo pueden los países liderar la lucha contra el cambio climático?

In Sin categoría
enero 27, 2025

La reciente decisión de Donald Trump de retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el cambio climático ha suscitado un amplio debate en torno a las implicaciones de tal medida en el contexto global. A pesar de que casi 200 países seguirán comprometidos con este pacto, la ausencia de uno de los mayores contaminadores del planeta plantea serias interrogantes sobre la efectividad de las estrategias internacionales para mitigar el calentamiento global.

Desde 1997, las Conferencias de las Partes (COP), respaldadas por la ONU, han sido el principal foro para que las naciones se reúnan y se comprometan a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Los países más ricos, responsables de la mayor parte de la contaminación histórica, han prometido ayudar a las naciones en desarrollo a crecer económicamente mientras reducen sus emisiones, comprometiéndose a aportar hasta 300 mil millones de dólares anuales para 2035.

Sin embargo, la ausencia de mecanismos de sanción para aquellos países que no cumplen con sus compromisos deja en una situación de incertidumbre el futuro de estas promesas. Cuando las dinámicas políticas nacionales o las limitaciones presupuestarias surgen, los compromisos climáticos pueden verse relegados. Iniciativas como la implementación de impuestos sobre la contaminación pueden ser canceladas a raíz de la presión política o la oposición pública.

La cooperación en la lucha contra el carbono

La cooperación internacional en la reducción de emisiones puede verse reforzada por políticas climáticas robustas, como los impuestos al carbono. Tanto Estados Unidos, bajo la administración de Biden, como la Unión Europea han desarrollado mecanismos de ajuste fronterizo de carbono. Este sistema obliga a los exportadores de países que no gravan sus emisiones a pagar la diferencia con el impuesto nacional, incentivando así a otras naciones a implementar sus propias políticas fiscales en materia de carbono.

Por ejemplo, si una empresa china exporta un contenedor al Reino Unido y ha pagado 100 libras en impuestos de carbono a su gobierno, pero el impuesto británico es de 200 libras, se aplicará un ajuste en frontera de 100 libras. Este mecanismo no solo sirve como una herramienta punitiva para aquellos que no participan en la lucha contra el cambio climático, sino que también actúa como un incentivo para que los países adopten sus propios sistemas fiscales sobre el carbono.

A pesar de la cooperación manifestada en las cumbres climáticas y la preocupación generalizada por el cambio climático, la reciente cumbre COP celebrada en Azerbaiyán en noviembre de 2024 fue valorada como decepcionante por muchos expertos. No obstante, existen datos alentadores que indican que la Unión Europea está cerca de alcanzar su objetivo para 2030, con reducciones en sus emisiones de gases de efecto invernadero del 37% en comparación con 1990, mientras que el Reino Unido ha logrado una reducción del 42%.

Incluso en China, las emisiones podrían haber alcanzado su pico antes de lo previsto. En Estados Unidos, también se ha registrado una disminución. A pesar de estos avances, es probable que el mundo no logre evitar un aumento de más de 1.5°C en la temperatura global respecto a los niveles preindustriales. Esta realidad sugiere que no debemos depositar todas nuestras esperanzas en futuras cumbres para lograr avances significativos en la lucha contra el cambio climático. Es probable que las soluciones técnicas, como los impuestos al carbono y los mecanismos de ajuste fronterizo, proporcionen un camino más efectivo hacia la reducción de emisiones. La mejor forma de motivar a otros países a seguir el ejemplo puede no radicar en conferencias y discursos, sino en mostrar un compromiso claro y tangible en la reducción de emisiones.

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Diario obrero y republicano fundado el 14 de Abril de 2006.