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Un estudio realizado en la Universidad del Este de Finlandia ha revelado que los individuos desempleados de larga duración perciben sus capacidades como más débiles en comparación con la población general finlandesa. Las capacidades hacen referencia a las oportunidades para alcanzar aspectos importantes de la vida, como la salud y el bienestar.
El estudio también ha encontrado que los hombres desempleados de larga duración sienten que sus capacidades son más limitadas que las mujeres en la misma situación. Esta variación de género pone de manifiesto la necesidad de desarrollar estrategias de apoyo adaptadas a cada grupo, como señala el profesor de Trabajo Social Timo Toikko: «Entender estas diferencias es crucial, ya que nos permite elaborar medidas más efectivas para promover la salud y el bienestar de los desempleados de larga duración, teniendo en cuenta las necesidades específicas de hombres y mujeres».
El Enfoque de Capacidades y sus Implicaciones
El estudio ha modelado el Enfoque de Capacidades entre los encuestados desempleados a largo plazo (personas sin trabajo durante al menos un año) y ha evaluado cómo los recursos se transforman en capacidades a través de diversos factores personales, sociales y ambientales. Los investigadores, liderados por la investigadora doctoral Tiina Ahonen y los profesores Tomi Mäki-Opas y Timo Toikko, en colaboración con el profesor Antti Kouvo de la Universidad de Turku, han destacado que los factores sociales y ambientales desempeñan un papel crucial en esta transformación.
Ahonen enfatiza que «las oportunidades para los individuos desempleados de larga duración son limitadas, y sus recursos—prácticamente, la suficiencia de dinero—se transforman en oportunidades para lograr el bienestar y la salud, particularmente a través de su entorno inmediato y redes sociales». Este enfoque pone de manifiesto la complejidad de las experiencias de este grupo marginado, permitiendo una comprensión más matizada de los mecanismos que generan el bienestar.
Desde una perspectiva de política de bienestar, el estudio concluye que es fundamental promover las capacidades de los desempleados de larga duración. Mäki-Opas señala que «se necesitan beneficios de empleo más integrales y acciones específicas que presten atención a las dimensiones sociales y ambientales del desempleo para abordar las necesidades diferenciadas de los desempleados de larga duración». En este sentido, las políticas y prácticas laborales en Finlandia podrían ser demasiado limitadas y no consideran la importancia de las capacidades.
Este análisis se llevó a cabo utilizando métodos cuantitativos como la tabulación cruzada, el análisis factorial confirmatorio y la modelización de ecuaciones estructurales para analizar datos transversales. La información se recopiló en 2016 de 511 individuos desempleados de larga duración en Finlandia, de entre 20 y 64 años, como parte del proyecto PROMEQ (Promoción Inclusiva de la Salud y el Bienestar), desarrollado entre 2016 y 2019.