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La confianza pública en el ejército de Estados Unidos se encuentra en niveles alarmantemente bajos tras la revelación de que el Pentágono ha fracasado en siete auditorías financieras consecutivas. Esta situación ha llevado al presidente Donald Trump a ordenar una reestructuración significativa en el liderazgo del Departamento de Defensa, según ha declarado la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Desde que el Congreso impuso la obligación de realizar auditorías independientes en 2018, el Departamento de Defensa nunca ha logrado superar este proceso. La auditoría más reciente, llevada a cabo en noviembre de 2024, reveló que solo siete de las treinta subagencias del Pentágono podían justificar completamente sus gastos. Los funcionarios del Pentágono han admitido que es poco probable que logren una auditoría limpia antes de 2028.
Reformas en el Pentágono
Leavitt enfatizó en una rueda de prensa que «la confianza en nuestro ejército de Estados Unidos, entre los combatientes, es baja». En respuesta a esta crisis de confianza, el presidente ha decidido realizar cambios en el Pentágono y en el Departamento de Defensa, con el secretario Pete Hegseth al mando. Esta decisión se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio por mejorar la rendición de cuentas y la eficiencia dentro de las fuerzas armadas.
La reciente ola de despidos incluye al presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Charles Q. Brown Jr., y a otros altos funcionarios, como la almirante Lisa Franchetti, quien fue la primera mujer en comandar la Armada de EE. UU. Hegseth ha manifestado su intención de rechazar políticas anteriores que, según él, priorizaban iniciativas de diversidad sobre la eficacia militar. «En este departamento, trataremos a todos por igual», afirmó Hegseth, «y los juzgaremos como individuos según su mérito».
Las reformas propuestas por la administración incluyen una auditoría financiera exhaustiva del Pentágono, que será liderada por el recién creado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), bajo la dirección de Elon Musk. Trump ha encargado a este departamento la revisión de los gastos federales, con el objetivo de reducir hasta 2 billones de dólares en el gasto gubernamental para mediados de 2026. Con un presupuesto de 886 mil millones de dólares, el Pentágono se presenta como uno de los principales objetivos para estas reducciones de costos.
Trump ha declarado que ha instruido a Musk a investigar áreas como la educación y el Pentágono, advirtiendo que «encontrarás cosas bastante malas». La Casa Blanca aún no ha detallado cambios específicos en el presupuesto militar, pero ha indicado que se avecinan más cambios en el personal y esfuerzos de reestructuración. La administración sostiene que estas reformas son esenciales para restaurar la confianza pública en el ejército y asegurar que los fondos de defensa se utilicen de manera efectiva.