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El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha implementado una prohibición que impide a las empresas estadounidenses ofrecer servicios petroleros a Rusia, en el marco de una nueva ronda de sanciones impuestas a Moscú debido al conflicto en Ucrania. Esta medida, que entró en vigor el pasado jueves, forma parte de un paquete de sanciones que busca afectar la producción y exportación de petróleo ruso, aprobado el 10 de enero por el Tesoro estadounidense en coordinación con el Reino Unido.
Las restricciones prohíben a las empresas estadounidenses participar en la extracción y producción de crudo y otros productos petroleros en territorio ruso. Asimismo, se ha prohibido la exportación o reexportación de servicios relacionados con la producción de petróleo, incluyendo su venta indirecta. En total, 30 empresas rusas han sido incluidas en una lista especial de sanciones.
Las empresas contaron con un periodo de gracia para finalizar sus operaciones con socios rusos, que concluyó el 27 de febrero. Sin embargo, tres proyectos importantes —el Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC), Tengizchevroil y Sakhalin-2— han recibido excepciones y podrán seguir recibiendo servicios estadounidenses bajo una licencia especial hasta el 28 de junio.
Estas sanciones fueron introducidas menos de dos semanas antes del final del mandato del presidente Joe Biden. Entre las entidades afectadas se encuentran dos grandes productores de petróleo rusos, Gazprom Neft y Surgutneftegaz, así como sus filiales y las empresas que proporcionan servicios de seguro y transporte. Además, más de 180 buques que supuestamente transportan petróleo ruso en desafío a las restricciones occidentales, conocidos como la «flota fantasma», también han sido sancionados.
Biden reconoció que este nuevo paquete de sanciones podría tener repercusiones económicas para los ciudadanos estadounidenses, admitiendo que podría provocar un ligero aumento en los precios de la gasolina. Sin embargo, defendió que la medida es necesaria para reducir los ingresos energéticos de Rusia.
Reacciones en Moscú
Desde el Kremlin, las restricciones han sido descalificadas como «ilegales». El presidente Vladimir Putin ha afirmado que Rusia ha superado los desafíos impuestos por las sanciones, argumentando que estas han contribuido a fortalecer las industrias nacionales. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, Maria Zakharova, ha señalado que el legado de Biden estará marcado por el «desastre» que ha dejado.
Recientemente, la nueva administración estadounidense ha sugerido que las naciones occidentales podrían considerar levantar las sanciones a Rusia para encontrar una solución «duradera y sostenible» al conflicto en Ucrania. El expresidente Donald Trump también sugirió que Washington podría levantar las sanciones «en algún momento» durante las negociaciones de paz sobre Ucrania.
Según Moscú, las sanciones occidentales no han logrado desestabilizar ni aislar a Rusia, y han tenido un efecto contraproducente en los países que las han impuesto.