
El invierno en Alemania ha sido nuevamente marcado por temperaturas suaves, según el informe del Deutscher Wetterdienst (Servicio Meteorológico Alemán) para los meses de diciembre a febrero. Con una temperatura promedio de 2,1 grados, este invierno ha sido el decimocuarto consecutivo con temperaturas por encima de lo normal, superando en 1,9 grados el valor de referencia de la época de 1961 a 1990.
A pesar de algunos episodios de frío intenso, predominaron en general temperaturas suaves, con poca precipitación y una notable cantidad de horas de sol, especialmente en la segunda mitad del invierno. La presencia de nieve se limitó mayormente a zonas de mayor altitud, como señaló el DWD en Offenbach.
En cuanto a las precipitaciones, el promedio nacional de lluvia fue de 155 litros por metro cuadrado, representando solo el 86% del valor de referencia. Este invierno fue caracterizado por una sequía significativa en comparación con el promedio histórico.
Según el DWD, Bayern fue el estado más frío con una temperatura media de 0,9 grados, mientras que Bremen fue el más cálido con 3,6 grados. El norte de Alemania estuvo bajo la influencia de masas de aire cálido, con Schleswig-Holstein, Hamburgo y Niedersachsen reportando temperaturas relativamente altas.
En cuanto a los registros de temperatura, el punto más frío del invierno se alcanzó el 18 de febrero con -19,7 grados en Deutschneudorf-Brüderwiese, en el Erzgebirge, durante una ola de frío intenso. Por otro lado, se registró una temperatura máxima de 18,9 grados en Metzingen, en el norte de la Selva Negra, así como en Bad Kohlgrub, Baviera, en enero, alcanzando este valor en condiciones de föhn.
El periodo invernal se caracterizó por una alta cantidad de horas de sol, con 194 horas en total, un 27% por encima del promedio de la referencia histórica. En las zonas montañosas del sur se registraron más de 300 horas de sol, mientras que en las costas del norte se observaron menos de 150 horas.
En resumen, el invierno en Alemania ha sido nuevamente marcado por temperaturas suaves, poca precipitación y una notable cantidad de horas de sol, con diferencias regionales significativas en cada aspecto. Este patrón climático plantea desafíos y oportunidades para distintos sectores, desde la agricultura hasta el turismo, en un contexto de cambio climático global.
Fuentes:
– Deutscher Wetterdienst (DWD)
– Deutsche Presse-Agentur (dpa)