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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lidera una delegación que se encuentra en Nueva Delhi para negociar un acuerdo de libre comercio (ALC) con el gobierno de Narendra Modi. Esta visita, considerada sin precedentes, se produce en un contexto de creciente preocupación por la postura de India respecto a las sanciones occidentales impuestas a Rusia tras su invasión a Ucrania.
Durante las conversaciones, que se llevarán a cabo el jueves y viernes, la Unión Europea (UE) tiene la intención de abordar la falta de apoyo de India a estas sanciones. Un funcionario de la UE ha indicado que von der Leyen podría plantear la necesidad de intensificar la cooperación con Nueva Delhi en la aplicación de las sanciones contra Moscú. “Un punto específico que espero que la presidenta aborde en el contexto de la agresión rusa no solo es nuestro apoyo a Ucrania, sino también las sanciones que mantenemos sobre Rusia”, afirmó el funcionario.
A pesar de la presión ejercida por Washington y Bruselas, India ha optado por no unirse a las sanciones occidentales. De hecho, se ha convertido en uno de los mayores compradores de petróleo ruso, con un comercio bilateral que superó los 65.000 millones de dólares en el año fiscal 2023-24, lo que representa un aumento de cinco veces en comparación con 2021.
Negociaciones del Acuerdo de Libre Comercio
La UE busca “negociar de manera firme” para asegurar un ALC que sea “comercialmente significativo”. Según el Indian Express, la UE pretende reducir los aranceles sobre productos como automóviles, whisky y vinos. Un funcionario de la UE ha señalado que “el mercado de India es relativamente cerrado, especialmente en productos clave de interés comercial para la Unión Europea y las industrias de nuestros Estados miembros”.
Las demandas de la UE se producen tras haber concluido nueve rondas de negociaciones, con una décima ronda programada para marzo en Bruselas. Este proceso se desarrolla en un contexto de tensiones comerciales, ya que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha manifestado su intención de imponer aranceles del 25% a las importaciones de la UE y aumentar los aranceles sobre las importaciones de India, a la que ha calificado como “un gran abusador de los aranceles”.
Por su parte, India busca concesiones para sus pequeñas industrias, preocupada por el mecanismo de ajuste en frontera por carbono (CBAM) de la UE, que podría resultar en altos aranceles sobre productos indios de acero y aluminio. Además, la industria textil india se encuentra en desventaja en Europa, ya que sus exportaciones textiles enfrentan un arancel adicional del 10% debido a la falta de un acuerdo comercial. Un ALC con la UE permitiría que las exportaciones textiles de India se equiparen con las de competidores como Bangladesh y Vietnam.
La UE es el segundo socio comercial más importante de India, después de Estados Unidos, con un comercio de bienes valorado en 124.000 millones de euros en 2023, lo que representa un aumento de casi el 90% en la última década. Aproximadamente 6.000 empresas europeas están presentes en India, proporcionando directamente 1,7 millones de empleos y apoyando indirectamente a 5 millones de trabajadores en diversos sectores, según datos oficiales.
Las negociaciones para un ALC entre Nueva Delhi y la UE se iniciaron en 2009, pero se estancaron debido a diferencias en el alcance y las expectativas del acuerdo. El proceso de negociación se relanzó en 2022, en un momento en que las dinámicas comerciales globales están cambiando rápidamente.