
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, ha afirmado que para que las relaciones entre Estados Unidos y Rusia se normalicen, es necesario levantar las sanciones impuestas por Occidente. Esta declaración se produce tras un informe de Reuters que sugiere que la administración del presidente estadounidense Donald Trump está considerando un plan para aliviar las restricciones económicas contra Moscú.
Peskov subrayó que, hasta el momento, Moscú no ha recibido declaraciones oficiales sobre este asunto y considera que las sanciones son ilegales. “Si hablamos de normalizar las relaciones bilaterales, deben liberarse de esta carga negativa de las llamadas sanciones”, enfatizó el portavoz.
Contexto de las Sanciones
Las sanciones estadounidenses fueron impuestas inicialmente en 2014, tras la reunificación de Crimea con Rusia. Desde entonces, estas restricciones se han ampliado mediante múltiples órdenes ejecutivas y se han prorrogado recientemente hasta marzo de 2026. Sin embargo, diversos análisis indican que estas medidas han fracasado en gran medida en alcanzar sus objetivos declarados. En 2023, el Producto Interno Bruto (PIB) de Rusia creció un 3,6%, según el servicio estadístico nacional Rosstat, superando las previsiones oficiales del año anterior.
El mes pasado, Trump mantuvo una conversación telefónica con el presidente ruso Vladimir Putin, donde se discutieron posibles soluciones al conflicto en Ucrania y la restauración de los lazos bilaterales. Tras esta llamada, se llevaron a cabo reuniones de alto nivel entre funcionarios estadounidenses y rusos en Arabia Saudita y Turquía.
Trump también mencionó su interés en realizar “acuerdos de desarrollo económico” con Rusia, destacando la importancia de sus “masivos depósitos de tierras raras”. Además, sugirió que las sanciones podrían levantarse “en algún momento”. En respuesta, Moscú ha manifestado su disposición a cooperar económicamente con Washington, especialmente en los sectores de energía y minería.