A la vanguardia del sector energético, la compañía británica Shell ha anunciado recientemente su intención de aumentar las recompensas para sus accionistas mientras se centra en su impulso hacia el gas natural licuado (GNL). En un comunicado previo a su evento Capital Markets Day 2025, la empresa ha confirmado que planea elevar las distribuciones a los accionistas a un rango del 40-50% del flujo de caja de operaciones, un incremento significativo respecto al 30-40% previamente establecido.
Shell también se ha comprometido a mantener un dividendo progresivo del 4% anual y a crecer su flujo de caja libre por acción en más de un 10% al año hasta 2030. Este enfoque en la rentabilidad a corto y largo plazo refleja una estrategia que busca consolidar su posición en un mercado energético en constante evolución.
Revisión de gastos y proyecciones de producción
En cuanto a la reducción de gastos, la compañía ha decidido disminuir sus inversiones a un rango de 20-22 mil millones de dólares anuales hasta 2028, en comparación con el objetivo de 22-25 mil millones previsto para 2024 y 2025. Esta decisión, que podría ser vista como una respuesta a la presión del mercado, subraya la necesidad de una gestión financiera prudente en un clima económico incierto.
Además, Shell ha ajustado su objetivo de reducción de costos estructurales, que ahora se espera que alcance entre 5-7 mil millones de dólares para finales de 2028, en comparación con los 2-3 mil millones inicialmente planteados. Esta reorientación no solo pretende mejorar la eficiencia operativa, sino también reafirmar su compromiso con la sostenibilidad a largo plazo.
Como líder mundial en el comercio de GNL, Shell ha indicado que se espera un crecimiento anual de la producción en sus negocios de gas integrado y upstream del 1% hasta 2030, con un aumento adicional de sus ventas de GNL entre un 4-5% anualmente durante el mismo período. La empresa mantendrá su producción de líquidos en 1,4 millones de barriles por día hasta el final de la década, lo que evidencia su estrategia de equilibrar la producción de energía convencional mientras explora alternativas más sostenibles.
El CEO de Shell, Wael Sawan, ha declarado: “Queremos convertirnos en el principal negocio integrado de gas y GNL del mundo, así como en el comercializador y trader de energía más centrado en el cliente, manteniendo a la vez un nivel significativo de producción de líquidos.” Este enfoque ambicioso no solo busca satisfacer las demandas actuales del mercado, sino también fortalecer su posición competitiva en un entorno energético global que sigue enfrentando desafíos significativos.