
Descubrimiento de las Auroras de Neptuno por el Telescopio James Webb
Washington, D.C. – El Telescopio Espacial James Webb de la NASA ha capturado las auroras de Neptuno con un nivel de detalle sin precedentes, proporcionando la primera evidencia directa de su existencia en el espectro infrarrojo. Aunque se habían detectado indicios de estas auroras durante un sobrevuelo de la sonda Voyager 2 en 1989, las imágenes recientes ofrecen una visión clara y precisa de este fenómeno atmosférico en el planeta más lejano del sistema solar.
Las auroras se producen cuando partículas cargadas eléctricamente provenientes del espacio colisionan con moléculas en la atmósfera de un planeta, generando una serie de reacciones que emiten luz. En la Tierra, este fenómeno es común en las regiones polares, donde se pueden observar impresionantes luces del norte y del sur. Sin embargo, el estudio de las auroras en Neptuno ha resultado complicado debido a la distancia y las limitaciones de las tecnologías anteriores. Hasta ahora, solo fueron observadas por la Voyager 2, lo que ha llevado a los científicos a anhelar nuevas observaciones.
El investigador James O’Donoghue, del University of Reading y coautor del estudio, ha señalado que las auroras de Neptuno se localizan cerca de las latitudes medias del planeta, en contraste con otros planetas como Saturno y Júpiter, donde se concentran en los polos. Este fenómeno se debe a las particularidades del campo magnético de Neptuno, que influye en la distribución de las auroras. Además, los científicos han observado que la atmósfera de Neptuno se ha enfriado significativamente desde los años 80, lo que podría haber atenuado la luminosidad de estas manifestaciones.
Los resultados de esta investigación han sido publicados en la revista Nature Astronomy, marcando un avance significativo en la comprensión de los fenómenos atmosféricos en planetas lejanos.