
La administración de Donald Trump ha decidido suspender las solicitudes de tarjetas de residencia (Green Card) presentadas por inmigrantes que han obtenido estatus de refugiado o asilo. Esta medida, reportada por CBS, se enmarca en el contexto de dos órdenes ejecutivas firmadas por Trump a principios de este año.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos ha instruido a los funcionarios de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) a poner en pausa las solicitudes de residencia permanente legal, dejando a los refugiados y solicitantes de asilo en un estado de “limbo legal”. La reanudación del procesamiento de estas solicitudes no tiene una fecha clara.
En un comunicado a CBS, el DHS justificó la suspensión como una “pausa temporal en la finalización de ciertas solicitudes de Ajuste de Estatus, a la espera de la finalización de un escrutinio adicional para identificar posibles fraudes, preocupaciones de seguridad pública o nacional, en alineación” con las acciones ejecutivas de Trump. Esta decisión está específicamente relacionada con órdenes ejecutivas que buscan proteger a Estados Unidos de “terroristas extranjeros” y otras amenazas.
Impacto en los migrantes
Recientemente, el DHS también ordenó a más de 500,000 migrantes provenientes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, que ingresaron bajo el programa de libertad condicional del ex presidente Joe Biden, que abandonen el país en un plazo de 30 días o enfrenten la deportación.
Además, Trump ha anunciado un nuevo programa de inmigración denominado “Gold Card”, que ofrecería un camino hacia la residencia y ciudadanía en Estados Unidos a cambio de un pago de 5 millones de dólares. El expresidente describió esta iniciativa como una forma de atraer a inmigrantes de alto poder adquisitivo que contribuirían a la economía estadounidense. “Gastarán mucho dinero, pagarán muchos impuestos y emplearán a muchas personas,” afirmó.
Desde que asumió el cargo en enero de 2025, Trump ha firmado múltiples órdenes ejecutivas que revocan las medidas de inmigración implementadas durante la administración de Biden, introduciendo controles más estrictos. Estas medidas incluyen un aumento en el escrutinio de los solicitantes de visados, la limitación de la ciudadanía por nacimiento, la dirección de las fuerzas armadas para proteger la frontera sur y la construcción de barreras adicionales.