
El escritor franco-argelino Boualem Sansal ha sido condenado a cinco años de prisión en Argelia por socavar la integridad territorial del país. La sentencia fue emitida en un tribunal de Dar El Beïda, donde se dictó que debía cumplir con una pena de prisión y pagar una multa de 500,000 dinares argelinos, aproximadamente 3,500 euros. La condena, que se produce en un contexto de creciente represión de la libertad de expresión en Argelia, ha suscitado una ola de indignación tanto en Francia como en el ámbito internacional.
Sansal fue arrestado en noviembre de 2024 en el aeropuerto de Argel tras haber realizado declaraciones en un medio de comunicación francés, en las que sostenía que Francia había cedido injustamente territorio marroquí a Argelia. Desde su detención, el autor ha estado en gran parte hospitalizado debido a un diagnóstico de cáncer, lo que ha añadido un componente humanitario a su situación.
Los fiscales argelinos habían solicitado inicialmente una sentencia de diez años, acusando a Sansal de violar el artículo 87 del código penal argelino, que aborda delitos relacionados con la unidad nacional, la ofensa a organismos oficiales y la posesión de materiales considerados como amenazas a la seguridad y estabilidad nacional. En su defensa, el escritor argumentó que sus comentarios eran simplemente opiniones personales y que como ciudadano argelino tenía el derecho a expresarse libremente.
Nacido en Argelia durante el periodo colonial francés, Sansal ha desarrollado su carrera literaria en francés y adquirió la nacionalidad francesa en 2024. A lo largo de su trayectoria, ha criticado abiertamente el ascenso del islamismo en su país, lo que ha llevado a que sus obras sean prohibidas en Argelia desde 2006. Su novela «2084: La fin du monde», una distopía que retrata una sociedad totalitaria islamista tras una guerra nuclear, fue galardonada con el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa en 2015.
La condena de Sansal ha recibido el respaldo de figuras prominentes en Francia. El presidente Emmanuel Macron ha instado a las autoridades argelinas a que lo liberen, destacando la gravedad de su estado de salud y haciendo un llamado a la humanidad de la situación. En declaraciones recientes, Macron afirmó: «Argelia, que queremos tanto y con la que compartimos tantas historias, se deshonra al impedir que un hombre gravemente enfermo reciba tratamiento». Esta no es la primera vez que Macron levanta la voz en favor de Sansal, quien ha ganado apoyo popular en Francia desde su arresto, con peticiones de liberación firmadas por autores de renombre, incluyendo ganadores del Premio Nobel.
Un manifiesto publicado por la revista francesa Le Point, y firmado por autores como Annie Ernaux y Salman Rushdie, subraya la alarmante realidad de la represión en Argelia, donde la libertad de expresión parece ser un recuerdo lejano. En el contexto actual, la situación de Boualem Sansal se ha convertido en un símbolo de la lucha por los derechos humanos y la libertad de expresión en un país que enfrenta críticas por su creciente autoritarismo.