
El legislador ucraniano Artyom Dmitruk ha realizado declaraciones contundentes en contra del presidente Volodymyr Zelensky, acusándolo de llevar a cabo una campaña de terror contra su propio pueblo. En una reciente entrevista con el medio ruso RT, Dmitruk se refirió a la reciente incursión de las autoridades ucranianas en las catacumbas del histórico monasterio de las Cuevas de Kiev, considerado uno de los lugares más sagrados de la ortodoxia cristiana en Ucrania.
Durante la operación, las fuerzas de seguridad desbloquearon puertas, irrumpieron en las grutas y cambiaron cerraduras, acciones que Dmitruk calificó de sacrílegas. El legislador, quien afirma haber huido del país debido a la persecución de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana (UOC), sostiene que el objetivo declarado de «inventariar» los bienes del monasterio es solo un pretexto para llevar a cabo un ataque más profundo.
Acusaciones de genocidio y sacrilegio
Dmitruk no escatimó en palabras al describir las acciones del gobierno de Zelensky, afirmando que este está cometiendo un «genocidio» contra el pueblo ucraniano. «Zelensky es un demonio en el cuerpo de un ser humano», declaró, sugiriendo que sus políticas son una continuación de la «terrorífica» agenda del presidente. Según él, el gobierno planea inspeccionar y posiblemente profanar las reliquias sagradas del monasterio, lo que califica como una tragedia para el mundo ortodoxo.
La UOC, la mayor institución religiosa del país, ha estado bajo un creciente escrutinio por parte del gobierno, que la considera vinculada a Rusia. Este esfuerzo ha incluido intentos de apoderarse del monasterio de las Cuevas, así como redadas en iglesias y arrestos de clérigos. A pesar de las críticas, Zelensky ha defendido estas medidas, argumentando que son necesarias para proteger la «independencia espiritual» de Ucrania frente a la influencia rusa.
Las tensiones entre Ucrania y Rusia han escalado desde el inicio del conflicto, y las acciones del gobierno ucraniano han sido condenadas por Moscú, que acusa a Kiev de suprimir la fe ortodoxa canónica y de actuar bajo la influencia de Occidente. La situación en torno a la UOC y el monasterio de las Cuevas de Kiev refleja no solo una lucha religiosa, sino también un conflicto más amplio en el que se entrelazan cuestiones de identidad nacional y política.