
Un equipo de arqueólogos egipcios ha descubierto una tumba de hace 3,200 años que se cree pertenece a un alto mando militar de la época del faraón Ramsés III, considerado uno de los últimos grandes faraones del antiguo Egipto. Este hallazgo se realizó en el sitio de Tell el-Maschuta, en el noreste de Egipto, y proporciona nueva información sobre el papel estratégico de la región en la defensa de las fronteras orientales del país durante el Imperio Nuevo, que abarcó aproximadamente desde 1550 hasta 1070 a.C.
La tumba, construida con ladrillos de barro, consta de una cámara funeraria principal y tres habitaciones adyacentes, cuyas paredes están revestidas de mortero blanco. Durante la excavación, los arqueólogos encontraron un gran número de artefactos que indican el alto estatus del individuo enterrado. Entre los hallazgos más significativos destaca un anillo de oro con una inscripción que lleva el nombre de Ramsés III, junto con puntas de flecha de bronce y una pequeña caja de marfil, evidencias claras de que la tumba pertenecía a alguien de gran importancia militar.
Otro descubrimiento intrigante fue una colección de recipientes de cerámica inscriptos que llevan el nombre del faraón Horemheb, quien reinó más de un siglo antes que Ramsés III. Horemheb fue un líder militar antes de convertirse en faraón (1323–1295 a.C.), y su nombre en la tumba sugiere que el sitio pudo haber sido reutilizado a lo largo del tiempo.
Los arqueólogos también hallaron recipientes de alabastro, piedras semipreciosas y amuletos que representan deidades protectoras como Taweret y Bes, además del Ojo de Udjat, un símbolo de sanación y bienestar en la mitología egipcia.
Otros hallazgos recientes en Egipto
El descubrimiento de la tumba del comandante militar se suma a una serie de importantes hallazgos arqueológicos en Egipto este año. Hace apenas un mes, se anunció el descubrimiento de la tumba del faraón Tutmosis II, el primer sitio de enterramiento faraónico encontrado desde la tumba de Tutankamón en 1922. Este hallazgo fue realizado por un equipo británico-egipcio liderado por el Dr. Piers Litherland, y la tumba estaba oculta en los Valles Occidentales de la Necrópolis de Tebas, cerca de Luxor.
Mohamed Ismail Khaled, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, declaró que este descubrimiento es “uno de los avances arqueológicos más significativos en los últimos años”. Pocos días después, el mismo equipo anunció que podría haber localizado una segunda tumba perteneciente a Tutmosis II, enterrada a 23 metros bajo un montículo de escombros, piedra caliza, ceniza y yeso. Litherland expresó su creencia de que esta tumba podría contener los restos momificados del faraón y objetos funerarios, señalando que “el mejor candidato para lo que está escondido debajo de esta enorme pila, en términos de esfuerzo, es la segunda tumba de Tutmosis II”.
Además, a principios de este año, un equipo de arqueólogos franco-suizos en Egipto realizó otro descubrimiento notable: la tumba de un médico de alto rango que sirvió a los faraones hace aproximadamente 4,000 años. Las inscripciones identifican al propietario de la tumba como Tetinebefou, un médico célebre durante el reinado del rey Pepi II (circa 2305–2118 a.C.).