
El asesor principal del presidente de Estados Unidos, Mike Waltz, ha sido objeto de controversia tras revelaciones sobre el uso de cuentas de correo electrónico personales para discutir información sensible del gobierno. Según un informe del Washington Post, miembros del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), incluido Waltz, han utilizado cuentas de Gmail para intercambiar datos que deberían manejarse a través de canales seguros.
La situación se complicó cuando Waltz, accidentalmente, incluyó a un periodista en un grupo de chat de Signal donde altos funcionarios, como el Ministro de Defensa Pete Hegseth y el Vicepresidente J.D. Vance, discutían sobre los próximos ataques de Estados Unidos en Yemen. Este incidente ha suscitado preocupaciones sobre la seguridad de la información manejada por la administración estadounidense.
Uso de plataformas no seguras
El informe del Washington Post indica que un asistente de Waltz utilizó Gmail para mantener «conversaciones altamente técnicas» que incluían «posiciones militares sensibles y sistemas de armas poderosos relacionados con un conflicto en curso». Esta práctica contraviene las normas que exigen a los funcionarios utilizar medios de comunicación seguros y aprobados por el gobierno para tratar información clasificada.
Además, se ha señalado que Waltz recibió «información potencialmente explotable» en su cuenta de Gmail y que compartió partes de su agenda en Signal para coordinar reuniones. Brian Hughes, portavoz del NSC, defendió a Waltz, afirmando que este «no envió ni enviaría información clasificada en una cuenta abierta». Sin embargo, la falta de claridad sobre el manejo de información sensible ha generado críticas tanto dentro como fuera de la administración.
Los demócratas han criticado el uso de la aplicación Signal para discutir operaciones militares, especialmente después de que se revelara que Hegseth compartió detalles sobre los ataques a posiciones de los hutíes en Yemen. Jeffrey Goldberg, editor en jefe de The Atlantic, fue añadido a un grupo donde se discutieron los tiempos y los sistemas de armas utilizados en la operación del 15 de marzo. Tanto Hegseth como otros funcionarios de la Casa Blanca han negado que se haya compartido información clasificada en ese chat.
El presidente Donald Trump ha respaldado a Waltz, rechazando las peticiones para que sea destituido, afirmando que «no despido a la gente por noticias falsas y por cacerías de brujas». Este episodio pone de manifiesto las tensiones en torno a la gestión de la información sensible en la administración Trump y plantea interrogantes sobre la seguridad en la comunicación gubernamental.