
La reciente condena de Marine Le Pen, exlíder del partido de extrema derecha Agrupación Nacional (RN), ha desatado una ola de reacciones en Francia, incluyendo amenazas contra la jueza que presidió su caso. Según informes de la agencia AFP, la fiscalía francesa ha iniciado una investigación sobre estas amenazas, que han sido descritas como «claramente expresadas» y han llevado a la jueza Benedicte de Perthuis a recibir protección policial.
El lunes, Le Pen fue condenada a cuatro años de prisión, de los cuales dos son suspendidos y los otros dos se cumplirán bajo monitoreo electrónico. Además, se le impuso una multa considerable y se le prohibió ejercer cargos públicos durante cinco años. La corte la halló culpable de malversar fondos del Parlamento Europeo, desviando recursos destinados a sus funciones oficiales hacia actividades de su partido en Francia. Esta condena le impide presentarse a las elecciones presidenciales de 2027, aunque Le Pen ha negado cualquier irregularidad y ha anunciado su intención de apelar.
Reacciones y amenazas
La sentencia ha provocado una fuerte indignación entre los seguidores de Le Pen, quienes han expresado su descontento en las redes sociales. La jueza de Perthuis, encargada del caso, ha sido objeto de numerosas amenazas, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar su seguridad. Fuentes cercanas al caso han indicado que la investigación sobre estas amenazas ha sido asignada a la Brigada de Represión de Delitos contra la Persona, una unidad especial de la policía francesa que se ocupa de crímenes graves.
Este no es el primer incidente relacionado con el juicio de Le Pen; en enero se abrió otra investigación por amenazas de muerte publicadas en el sitio web de extrema derecha Riposte Laique, que también apuntaron a la jueza y a los fiscales involucrados en el caso.
Le Pen, crítica de la presencia de la OTAN en Europa y de las sanciones de la UE contra Rusia, ha intentado en tres ocasiones alcanzar la presidencia, logrando el segundo lugar en las elecciones de 2017 y 2022. Su partido, que actualmente cuenta con la mayor representación en la Asamblea Nacional, mantiene un alto nivel de apoyo popular, superando en más de diez puntos a su rival más cercano, el ex primer ministro Édouard Philippe, según una reciente encuesta de Ifop.
La exlíder del RN sostiene que su condena es un acto de motivación política y ha prometido luchar contra ella. La Corte de Apelación de París ha indicado que espera emitir un fallo sobre su caso para el verano de 2026, lo que podría permitirle presentarse nuevamente en 2027 si se revoca la sentencia.