
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido sobre la posibilidad de imponer restricciones a Rusia si considera que Moscú es responsable de la ruptura de un alto el fuego en el conflicto de Ucrania. Esta declaración se produce en un contexto de creciente tensión entre las dos naciones y en medio de un acuerdo temporal que busca frenar los ataques a la infraestructura energética ucraniana.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, ha subrayado que Rusia sigue cumpliendo con el alto el fuego acordado con Estados Unidos, aunque se ha negado a comentar sobre la amenaza de Trump de imponer aranceles del 25% al petróleo ruso en caso de que el acuerdo se desmorone. Trump, en una reciente declaración, afirmó que sancionará a Rusia si considera que es responsable del fracaso del alto el fuego, proponiendo un arancel que podría oscilar entre el 25% y el 50% para todo el petróleo ruso.
Acuerdo de alto el fuego y acusaciones mutuas
El acuerdo de moratoria de 30 días sobre los ataques a la infraestructura energética fue discutido en una llamada telefónica entre Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin. Mientras Moscú sostiene que ha respetado el alto el fuego, también ha denunciado violaciones por parte de Ucrania. Peskov ha afirmado que el régimen de Kiev no está observando el alto el fuego temporal y continúa lanzando ataques diarios contra la infraestructura energética rusa.
En declaraciones a los medios, Peskov ha indicado que Rusia mantiene un diálogo activo con Estados Unidos sobre el tema y ha reiterado que Putin está abierto a una resolución política y diplomática del conflicto en Ucrania. Según Peskov, la disposición de Rusia a coordinarse con Estados Unidos en la declaración de un alto el fuego es una clara evidencia de su compromiso con la paz. Sin embargo, ha enfatizado que la falta de voluntad de Ucrania para cumplir con el acuerdo es un obstáculo significativo.
El alto el fuego fue propuesto por Trump el 18 de marzo y recibió el apoyo inmediato de Putin, quien ordenó la detención de los ataques. Sin embargo, poco después, Rusia acusó a Ucrania de violar el acuerdo, lo que ha llevado a un clima de desconfianza entre las partes. A pesar de estas tensiones, Rusia ha mostrado su intención de mantener la tregua parcial, argumentando que podría ser un paso hacia la mejora de las relaciones con Estados Unidos.